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Cómo ganar dinero cuando la bolsa cae. Productos de inversión aconsejables.

17 de octubre de 2012



Como la mayoría ya sabéis, en la inversión en bolsa se puede ganar dinero tanto cuando el mercado sube como cuando baja. Podemos abrir posiciones largas (alcistas, apostar que el valor va a subir) o posiciones cortas (bajistas, apostar que el valor va a bajar). De esta forma, el inversor que dedica su tiempo a los mercados, puede aprovechar con posiciones largas las subidas, y no sólo vender cuando la acción o el índice se acercan a una zona de resistencia (la cual pensamos que no va a superar), sino que puede cerrar su posición inicial (larga) y abrir una posición corta (bajista).

Vamos a exponer y explicar el funcionamiento de gran parte de los vehículos o productos de inversión que podemos emplear para abrir cortos. Decir que no sólo puedes abrir posiciones bajistas en acciones, sino divisas, materias primas, acciones y los propios índices. Los productos usados para esto son los CFDs, Warrants, ETFs, Futuros y Opciones. El más aconsejable, para mi punto de vista son los CFDs.

Todos estos productos tienen algo en común, que es el apalancamiento. Es decir, son productos donde podemos invertir una cantidad de dinero superior a nuestro disponible en la cuenta. Operaciones a crédito, en algunos productos con un vencimiento obligatorio y en otros sin ningún tipo de vencimiento. También tenemos las operaciones en intradía, las cuales ya explicamos, claro que tener la obligación de cerrar nuestra operación en el mismo día, en ocasiones no resulta muy aconsejable. Otra cosa que tienen en común estos productos es el gran riesgo de pérdidas que podría conllevar, debido al alto apalancamiento, y es por eso que no son aconsejables para personas que no tengan experiencia o una disciplina para cortar una pérdida cuanto antes. Explicamos las ventajas y desventajas de estos productos.

1. Invertir con Futuros.

Los futuros son contratos donde el inversor puede vender sin haber comprado previamente y pudiendo tener un alto apalancamiento sobre índices y acciones.

Ventajas: La liquidación de ganancias y beneficios son diarias. Al cierre del mercado se te cargará en tu cuenta tanto el importe de la ganancia, así como se restará el importe de la pérdida.

Desventaja: Es un producto muy poco líquido, donde al menos en España, los cruces de operaciones son muy escasas. Además, tienes una fecha de vencimiento del contrato, donde ganes o pierdas, te obliga a cerrar la posición abierta.

Ejemplo: Supongamos que adquieres un contrato de futuro apostando que el Ibex va  a subir. Para comenzar, se te exige una garantía que suele ser alta (7.000€- 10.000€), una cantidad que será retenida en cuenta hasta que cierres la posición. Por cada punto que suba el IBEX, habrás ganado 10€, por lo que hoy mismo hubieses ganado 1.880€, que no está nada mal, claro que en caso de que tu apuesta hubiera sido bajista, esos mismos 1.880€ serían de pérdidas.

Para los inversores pequeños, tenemos el Mini-Ibex, donde la garantía que se exige es mucho menor, así como la ganancia por punto del IBEX es de 1€ en lugar de 10€.

Es un producto muy usado para darle cobertura a una posición, ya que si tienes una cartera de acciones de la que no te quieres desprender, pero podría acercarse un momento del mercado bajista, existe la posibilidad de contratar un futuro que apueste contra el mercado, por lo que si el mercado baja, ganas dinero con el futuro aunque tus acciones pierdan dinero, y si finalmente el mercado sube, pierdes dinero con el futuro pero lo ganas con las acciones. Digamos que es una forma para controlar períodos volátiles buscando la forma de no perder a cambio de no ganar.

Claro que si esta estrategia no se desarrolla correctamente, te puedes encontrar con que tus acciones bajan mientras el índice sube, multiplicando potencialmente tus pérdidas por dos frentes distintos.

No obstante, para períodos claros de tendencia, es un buen producto, donde también podemos adquirirlos para algunas acciones, con el problema que ya hemos comentado, y es que si los futuros referenciados a un índice tienen poco volumen de negociación, los referenciados a acciones, ya es como una utopía ver un cruce de operaciones.

2. Invertir con Opciones

Las opciones son similares a los futuros. Una opción es un contrato que otorga al comprador el derecho de comprar (call) o vender (put) un activo subyacente (acciones, índices...) a un precio determinado en una fecha fijada (vencimiento). A cambio paga una prima al vendedor, que está obligado a comprar o vender si el comprador ejerce su derecho. Las opciones cotizan en función del precio del subyacente, de la volatilidad y del tiempo al vencimiento.

Aunque en sus inicios, este producto de inversión se ideó para dar cobertura a nuestra cartera, con el tiempo los inversores comenzaron a usarlo para especular en los mercados a la baja. No obstante, habiendo futuros, no hay razón ni motivo para usar las opciones, pues son similares y ocasionan los mismos riesgos de pérdidas, a pesar de que digan que los riesgos se pueden dominar mejor en este producto.

3. Invertir con CFDs.

Como ya explicamos, con absoluta diferencia, el más aconsejable de los productos mencionados. La principal ventaja de este producto con respecto a los futuros, opciones y warrants es que no tiene plazo de vencimiento. Otra gran ventaja es la liquidez, pues su liquidez es exactamente la misma que las propias acciones, por lo que si inviertes en una acción de alto volumen de negociación, la liquidez será alta, y si por el contrario, inviertes en una acción con poco volumen, la liquidez será de baja.

Con este producto podemos abrir posiciones largas o cortas con un gran apalancamiento. Teniendo en cuenta que estamos invirtiendo con un apalancamiento sin plazo de vencimiento (nos están financiando la operación a crédito), este producto implica intereses diarios, además de una comisión por intermedicación. 

Cuando contratamos este producto se suele quedar el coste de contratación, así como la comisión diaria de forma totalmente clara. 

La desventaja es que no todos los bancos ofrecen este producto en sus plataformas de inversión, algo que me imagino que poco a poco irán introduciendo, por lo que por ahora hay que recurrir la mayoría de las veces a otro tipo de plataformas.

4. Operaciones a crédito.

El método más antiguo y que únicamente puede ser usado para invertir en los valores que forman parte del IBEX35. Funciona exactamente igual que las operaciones en intradía, con la diferencia de que podemos tener abierta la posición durante 3 meses (como regla general). Únicamente deberemos disponer en nuestra cuenta un 20/25% de la cantidad total que vamos a invertir.

Con esta operativa podemos abrir posiciones tanto largas como cortas sin necesidad de disponer de los títulos cuando decidimos vender (ponernos cortos). En las compraventas, se aplican las comisiones estándar. 

Como desventaja es que en ocasiones, debido al funcionamiento de este tipo de operativa al ponernos cortos (nos prestan acciones), podemos encontrar dificultades a la hora de adquirir títulos, ya que podrían no tener disponibles todos los títulos que deseamos, cosa que no ocurre con los CFDs.

No vamos a explicar el funcionamiento de los Warrants y ETFs, primero, para no hacer el artículo demasiado extenso y, segundo, porque consideramos que existiendo CFDs, Operativas a crédito y Futuros, el resto no son demasiado llamativos por motivos varios.

Decir que cualquiera de estos productos te puede ocasionar una pérdida mayor al dinero que tienes en cuenta, por lo que es totalmente necesario entender los riesgos antes de usarlos, así como colocar las órdenes de protección de pérdidas (Stop-loss). Así mismo, eligiendo la acción adecuada y acertando en la elección de la tendencia elegida (alcista o bajista), gracias al apalancamiento, podemos obtener unas jugosas rentabilidades. 

Apreciación:

Existe un dicho en los mercados, y es que la bolsa sube por las escaleras y en cambio, baja por el ascensor, lo cual significa que las caídas suelen ser más bruscas que las subidas. Es lo que hace de estos productos muy llamativos para invertir, y es que una brusca caída de un valor, genera más rentabilidad en una sólo día (si apostamos en contra) que varios días de subidas (si apostamos al alza). Siempre hablamos por regla general, ay que evidentemente, hay excepciones.

Por tanto, como los buenos inversores aprovechan las dos tendencias del mercado, aquí tienes los instrumentos que suelen usar, instrumentos que una vez conoces, te hacen entender el por qué ese interés por tumbar un país o su divisa en un momento dado.

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