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5 Principios del Value Investing

1 de octubre de 2013



Si nos olvidamos de la especulación, el trading y el querer exprimir a la bolsa como si fuera un casino, tendríamos el sistema de inversión que funcionó en el pasado y que en la actualidad sigue siendo lo más rentable, que es el Value Investing. Para ello, debemos pensar como inversores y no como jugadores.

Se dice que hoy día, gracias a las tecnologías, internet y revistas especializadas sobre bolsa, los particulares están mejor informados que nunca, pero vuelve a ocurrir que muchos particulares siguen comprando en la parte alta y vendiendo en la parte baja, mientras que los que ganaban dinero hace 40 años, siguen ganando dinero hoy.


Por tanto, la escasez de información no es un problema, pero la falta de conocimiento sí es un problema, así como la sobrecarga de información que no nos lleva a ninguna parte. Como consejo que todo inversor profesional nos daría, sería el mismo: olvidarse del ruido de los mercados, de los acantilados fiscales, de la crisis europea e incluso de la volatilidad de los mercados, pues nada de eso importa, si únicamente nos fijamos y centramos en la empresa que queremos comprar.

¿Cuáles serían algunos de los principios del Value Investing?

1. El riesgo no está en la volatilidad. En la volatilidad tenemos la oportunidad.

Se suele desaconsejar invertir en un mercado volátil, al ser considerado de riesgo, pero históricamente, lo que nos debe preocupar es cuando existe una ausencia de volatilidad, ya que es la falta de volatilidad junto con las altas valoraciones de acciones las que han precedido las crisis más graves.

En cambio, es la alta volatilidad la que nos permite comprar acciones por debajo de su valor. Básicamente se trata de comprar en las caídas y no en las subidas.

Un trader compra cuando una acción rompe una resistencia al alza. Un inversor de largo plazo se pone en marcha cuando una acción rompe un soporte a la baja. El simple hecho de invertir a largo plazo, cambia completamente las reglas del juego, un juego que a largo plazo es mucho más rentable que la especulación cortoplacista, y las rentabilidades históricas de carteras "value investing" no dejan margen de duda o debate en este aspecto.

2. Valor y precio.

"Precio es lo que se paga, valor es lo que se obtiene" (Warren Buffett). Los precios de las acciones están continuamente fluctuando. En ocasiones se disparan exageradamente y en otras ocasiones caen drásticamente, aunque en la actualidad, prácticamente todas las acciones tienen unos precios especulativos de cara a unos resultados futuros. Es decir, en principio prácticamente todas las acciones están sobrevaloradas independientemente de su precio en el mercado. Algunas cumplirán con las expectativas de los mercados mientras otras defraudarán, con las oportunas consecuencias para sus precios.

Es por eso que es un grave error el estudiar únicamente los precios y los gráficos, pues ahí no vemos el valor de la compañía. Para analizar el valor de una empresa hay que estudiar detenidamente la empresa, su sector y su posicionamiento dentro de la industria. Si escogemos una empresa líder en su mercado con potencial de crecimiento, una empresa que sea muy difícil que la competencia la destrone de su posición de liderazgo, a largo plazo, conforme vaya aumentando las ventas y beneficios, su precio subirá.

Del mismo modo, cuando analizamos el valor de una empresa, no hay que estudiar únicamente lo que es la empresa hoy, sino lo que será mañana. Ejemplo: Microsoft y Apple.

En el 96, ambas empresas competían por el liderazgo de las computadoras personales. Muchos inversores, tras analizar ambas empresas vieron claramente que el ganador sería Microsoft, y lo cierto es que no se equivocaron, pero era muy complicado saber que finalmente lo más rentable hubiera sido invertir en Apple, ya que esta empresa perdió la batalla de los PCs, pero fue más visionaria e innovadora que su rival, sacando al mercado los productos que la convirtieron en la empresa más valiosa de todo el mundo. Es por eso que cuando se analiza el valor de una empresa, como parte de ese valor, se encuentra el equipo y gerente de esa compañía.

3. ¿Qué es en realidad la inversión y qué es lo que estoy comprando?

Aunque parezca increíble, cuando le preguntamos a alguien qué es la inversión en bolsa, rara vez nos dan la respuesta adecuada. En cuanto comprendas lo que significa invertir en una empresa cotizada, cambiará tu modo de invertir.

Invertir en bolsa es como emprender un negocio a medias con otra persona. Literalmente estás comprando una parte de la empresa, por lo que te conviertes en "socio" de esa empresa, participando en los beneficios y/o pérdidas de la empresa.

Es una forma de emprender tu negocio sin necesidad de gestionarlo, y por ello pondrás tu dinero en las manos de alguien que sepa gestionarlo correctamente para que te genere un beneficio. Si inviertes en Banco Santander, Emilio Botín estará trabajando para tí y pagándote a través de dividendos parte de sus beneficios, así que busca una empresa de la que te gustaría formar parte. Si con el tiempo consigues hacer una gran fortuna, puedes adquirir una participación minoritaria o mayoritaria de una empresa, pudiendo tomar decisiones en esa empresa junto con el resto de tus socios.

Es por eso se suele decir que no inviertas en un negocio que no comprendas. Si no sabes a lo que se dedica exactamente la empresa, estás invirtiendo a ciegas. Y no hablo de saber que tu empresa vende "molinos eólicos", sino conocer perfectamente quiénes son sus mayores rivales, las ventajas y desventajas con respecto a su competencia, la demanda dentro de la industria. Es decir, hacerle un análisis DAFO como si fueras a abrir tu negocio propio. Eso sería prioritario incluso antes de ponerte a analizar el PER, BPA, etc...

4. Lo que importa es el momento de comprar + inversión pasiva.

Muchos inversores de los que aprendieron de Benjamin Graham coinciden en el mismo mensaje: "Graham nos enseñó a comprar tan barato, que pasara lo que pasara, nosotros podíamos dormir tranquilos".

Cuando invertimos en bolsa, más que tener una estrategia de salida (que también hay que tenerla) lo más importante es buscar el momento ideal de entrar en el valor que queremos adquirir. Una buena incorporación en el mercado te da una tranquilidad añadida, y eso sería lo que llamaríamos un margen de seguridad, que aún siendo algo más complejo, se trataría de comprar una empresa tras un fuerte castigo de la compañía en particular y del mercado en general, lo cual nos podría dar la oportunidad de comprar "con descuento".

Una vez adquieres las acciones a un buen precio, se trata de permanecer ajeno a esos ruidos del mercado, adoptando una "estrategia de inversión pasiva", la cual nos impedirá cometer el error de vender ante malas noticias y comprar ante las buenas noticias. En todo caso, los inversores de largo plazo promedian en las caídas importantes.

(Leer: Lecciones de inversión de Charlie Munger. ¿Inversión activa o pasiva?)

5. La diversificación no es tu aliada.

La mayoría de particulares han escuchado que hay que diversificar, y de esa forma disminuyen el riesgo. En la teoría debería ser así, pero en la práctica rara vez es así, además de la necesidad de entender lo que es una diversificación correcta.

Antiguamente se hablaba de diversificar en varios mercados bursátiles y poner algo de renta fija en nuestras carteras. Hoy día, con la globalización, si tenemos un problema en EEUU, el tener acciones en Asia, por regla general no te protege, del mismo modo que un europeo diversificando en mercados americanos por las dudas de Europa, se puede encontrar con que la bolsa de Wall Street también se resintiera por Europa.

Diversificar en exceso es lo que anula la rentabilidad de nuestra cartera, ya que en ocasiones, diversificar significa abrir posiciones contrarias (si baja la opción A sube la opción B y viceversa). Es como hacer una apuesta deportiva en un partido de fútbol "Madrid-Barcelona", diciendo: "voy a apostar 100€ a que gana el Madrid, pero voy a apostar otros 100€ al Barcelona por si pierde el Madrid".

Como decía Warren Buffett, la diversificación es una forma de protegerte contra la ignorancia, por lo que lo más rentable es estudiar unas pocas empresas y concentrar nuestro capital destinado a inversiones a esas pocas empresas de las que queremos formar parte.







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