.......... ........ ......... ....... .......

Qué son los delitos de cuello blanco: tipos, ejemplos y países más y menos permisivos.

25 de septiembre de 2014



Es un misterio saber qué motiva a una persona a ser un delincuente de cuello blanco, aunque son muchos los psicológicos que tras décadas estudiando el perfil de las personas que cometen estos delitos, se enfocan en la codicia o la diversión de jugar en esta especie de área gris legal.

Aunque antes de nada, definamos qué es un delito de cuello blanco.

Este tipo de delitos son aquellos que proporcionan un beneficio económico al criminal, donde el crimen no es violento, e involucra muchas prácticas ilegales, y en ocasiones únicamente poco éticas amparadas por el marco legal.

Delito de cuello blanco
Las proporciones del daño de este tipo de delitos han hecho que este tipo de delitos sea uno de los principales problemas económicos de nuestro siglo. Las personas pierden sus casas, sus empleos, su seguridad y sus sueños. De hecho, un único crimen corporativo podría hacer más daño que cientos de delitos de la calle. Pero en algunos países, el riesgo-beneficio del delincuente de cuello blanco compensa y anima a ejercerlo.

Son muchos los tipos de delitos de cuello blanco, así que veamos algunos de los más importantes.

1. Soborno.

Uno de los más comunes de nuestros días. Consiste en ofrecer dinero o regalos para influir en las acciones de un individuo. Dichas acciones normalmente conllevan un beneficio para el sobornador y sobornado, y que a su vez podrían causar problemas a otras muchas personas o empresas.

Ejemplo: Una empresa podría sobornar a un político dándole dinero para asegurarse que el político contrate los servicios de esta empresa en lugar de otra. A veces es difícil detectar este delito debido a que el soborno se realiza de forma legal, como por ejemplo donar una cantidad de dinero a un partido político. Aunque por regla general se hace a través de sobres o maletines de dinero.

2. Abuso de información privilegiada

Es uno de los delitos más comunes en los mercados financieros, pero el más difícil de demostrar. Todo lo que sea disponer de una información sobre una empresa cotizada que no esté disponible para el resto de los inversores, aprovechando esa información para el beneficio propio, es delito.

Pero no siempre es ilegal este tipo de información.

Es decir, trabajadores y directores de una empresa, obviamente tienen una información sobre la empresa mucho antes que el resto de inversores, y de hecho, pueden hacer uso de esa información en su propio beneficio. Pueden vender y comprar legalmente en función de esa información privilegiada, pero deben reportar sus operaciones a la CNMV en caso de España, y a la SEC en caso de Estados Unidos.

Ejemplo sobre cuándo es ilegal la información privilegiada:

  • 1. Un empleado de una empresa se entera de una posible fusión de una empresa, fusión que provocará una gran subida para la compañía. Decide invertir en función de la información y no lo comunica a la CNMV.
  • 2. Este empleado se entera de la fusión y se lo dice a varios amigos, los cuales deciden comprar acciones para beneficiarse. Todos ellos están cometiendo un delito; uno por vender la información, y los otros por invertir en base a información privilegiada (pero será muy difícil de demostrar).
Es por eso que los inversores suelen estar muy atentos a las operaciones de los "Insiders", que son los movimientos bursátiles de los ejecutivos de una cotizada.

3. Fraude de valores

Este tipo de fraude es el que preocupa realmente a los inversores, pues suele consistir en proporcionar información falsa a los inversores con el fin de que compren acciones en base a unos resultados que no son reales.

Ejemplos: Sin ir más lejos, está dentro del fraude de valores lo que hizo Jordan Belfort (El lobo de  Wall Street), el cual poseía acciones de "empresas penique" y se las endosaba a sus clientes para subir la cotización de la empresa. Luego vendía con los beneficios y hacía caer las acciones dejando a sus clientes con papel mojado.

Gowex estaría dentro del fraude de valores al mostrar una información falsa a los inversores, con el fin de conseguir más inversores, los cuales ahora perderán mucho dinero (o la totalidad) si la empresa no vale nada.

Y lo más grave dentro de este tipo de fraudes es crear una empresa ficticia y conseguir que los inversores inviertan en ella. Caso más reciente: Cynk tecnology, una empresa fantasma que llegó a tener un valor bursátil de 5.000 millones, protagonista de subidas de hasta el 25.000%. Nada mal para una empresa que no tenía trabajadores, ingresos ni negocio.

Violaciones de prácticas anti-monopolio.

Este tipo de delito corporativo también se mueve en un área muy gris. Supongamos que una empresa domina completamente un determinado sector, y usa su posición de liderazgo y monopolio en la industria para obligar a los consumidores a pagar, comprar o contratar otros determinados productos o servicios, sabiendo que el cliente deberá "entrar por el aro" sí o sí, al no haber alternativa.

En otras ocasiones, simplemente aprovechan su posición monopolista para impedir que otras empresas puedan entrar en el sector.

Ejemplo: Supongamos que Google (buscador predominante por los usuarios) elimina de sus resultados toda aquella empresa o producto que sea competencia de otros productos del propio Google. Eso estaría dentro de la violación de prácticas anti-monopolio.

Fraude de quiebra.

Declararse en bancarrota es otro tipo de delito de cuello blanco muy común. En ocasiones, una empresa puede afirmar que está en bancarrota con el único motivo de buscar una condonación parcial de sus deudas. En otras ocasiones, tras una demanda millonaria, buscan la forma de solicitar la bancarrota para no pagar.

Para lograr ésto, es necesario manipular, ocultar o destruir ciertos documentos que eviten llegar hasta las cuentas reales de la empresa.

Ejemplo: Robert Kiyosaki declaró su empresa en quiebra tras ser condenado a pagar 23 millones de dólares. En principio, no ha sido acusado de fraude a pesar de "la cantada".

Espionaje industrial.

El acceso a información confidencial y el robo de información a una empresa con el fin de usar esa información en beneficio propio de nuestra compañía, también es un delito más común de lo que imaginamos, y no sólo en las empresas de Estados Unidos.

Ejemplo: Una empresa decide infiltrar a un trabajador en la competencia, con el fin de hacerse con la cartera de clientes, condiciones de proveedores o sencillamente anticiparse a los movimientos u obtener una fórmula de algún producto. 

El trabajador infiltrado no necesariamente debe tener un perfil ejecutivo. Puede ser la limpiadora o un simple oficinista. Cualquier persona que en algún momento pueda tener acceso a la información que buscan.

Estos serían los casos de delitos de cuello blanco más rentables, aunque también entraría dentro de esta definición el Fraude a una compañía de seguros o la falsificación de dinero.

¿Cuál es la diferencia entre los delitos de cuello blanco y cuello azul?

El concepto de delito de cuello azul se usa para hablar de una persona que puede cometer un delito porque está en un cargo ideal para cometer ese delito que no podría cometer si no estuviera en ese cargo.

Y no sólo hablamos de políticos. Algunos médicos, por definición, serían delincuentes de cuello azul, al beneficiarse por recetar un medicamento por el que le han pagado, en lugar de otro que podría ser algo más efectivo, pero por el que no ha recibido ninguna compensación.

Aunque realmente no hay ninguna diferencia entre cuello blanco y cuello azul, pues en el supuesto caso del médico que hemos nombrado, realmente es una especie de soborno, al igual que cuando un político es sobornado por su cargo.

¿Países más y menos permisivos?

Sin duda, el país menos permisivo para este tipo de delitos es China, donde este tipo de delitos conllevan a la pena de muerte. De hecho, China es el único lugar donde han ejecutado a banqueros por prácticas que les dejarían como delincuentes aficionados en la mayoría de países occidentales.

En muchos casos, China tiene favoritismos cuando se trata de delincuentes de cuello blanco procedentes de la política. A éstos no siempre se les condena a la pena de muerte, reduciéndole la sentencia en algunos casos a cadena perpetua (morir en la cárcel).

Así mismo, en China, confiscan todos los bienes del delincuente y los de su familia. Está claro que la ecuación riesgo-beneficio de cometer un delito de cuello blanco en China, no compensa.

Y entre los países más permisivos con los delitos de cuello blanco, y con bajo riesgo de equivocarme, serían Brasil Y España, y no necesariamente por este orden.

De hecho, en España, si has sido un buen delincuente de cuello blanco, puede que el resto de delincuentes de cuello azul y cuello blanco te den la dirección de un banco o un cargo público importante.

Incluso Estados Unidos, principal fabricante de los mayores delincuentes de cuello blanco, tiene unas políticas más severas que España y Brasil con respecto a este tipo de delitos.

Como dijo el escritor Alberto Vázquez (interesante lectura):
"Lo malo de estos delincuentes no es lo que roban, sino que lo robado es la centésima parte del daño que han causado. Es como si para robar un reloj de 100€ destrozas un escaparate de 10.000€. Es decir, para que un político se haya llevado una comisión de 50 millones de euros, se ha hecho un aeropuerto de 1.000 millones en el que jamás aterrizará un avión"






Suscríbete gratis y recibe nuestros artículos en tu correo


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

.
 

Suscríbete gratis y recibe nuestros artículos en tu correo

+ Visto última semana

Suscríbete gratis y recibe nuestros artículos en tu correo