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9 Habilidades de los empleados excepcionales.

1 de octubre de 2015



Un reciente estudio internacional, encuestó a más de 500 líderes empresariales y les preguntó qué es lo que diferencia a los empleados normales de los empleados excepcionales. Los investigadores querían saber por qué algunas personas tienen más éxito que otras en el trabajo, y las respuestas fueron sorprendentes; la mayoría de los líderes de empresas señalaron la "personalidad" como la habilidad que los lleva al éxito en el trabajo.

(Ver: Richard Branson: No contrates un curriculum; contrata personalidad)

Cabe destacar que el  78% de los líderes que eligieron la personalidad como característica que marca la diferencia, la eligieron por encima de la adaptación a la cultura empresarial (53%) e incluso por encima de las habilidades de los empleados (39%).

El problema es que cuando los líderes dicen "personalidad" no entienden bien a lo que se están refiriendo. La personalidad consiste en un conjunto estable de preferencias y tendencias a través de las cuales nos acercamos al mundo. Ser introvertido o extrovertido es un ejemplo de un rasgo de la personalidad importante.

Los rasgos de personalidad se forman a una edad temprana y se fijan en la edad adulta temprana. Hay muchas cosas importantes que cambian a lo largo de tu vida, pero tu personalidad no es una de ellas.

La personalidad es distinta de la inteligencia (IQ). Las dos no ocurren juntas de una manera significativa. La personalidad también es distinta de la inteligencia emocional (EQ), y aquí es donde, según el estudio,  la mayoría de los líderes encuestados, han malinterpretado el término.

(Ver: Por qué la actitud es más importante que el coeficiente intelectual.)

Las cualidades que los líderes en el estudio llamaban personalidad, en realidad, eran habilidades de inteligencia emocional. Y a diferencia de la personalidad, la inteligencia emocional puede cambiar y mejorar.

Los empleados excepcionales no poseen rasgos de personalidad dados por Dios; se basan en las capacidades de la inteligencia emocional simples y cotidianas que cualquier persona puede incorporar a su vida.


Los líderes no tienen que ir en busca de estas habilidades; su deber es ayudar a todos los miembros de su equipo a aprovechar estas habilidades para que se conviertan en empleados excepcionales.

Basta con contemplar algunas de las habilidades de la inteligencia emocional que los líderes y gerentes comúnmente etiquetan mal como características de personalidad.

Estas son las habilidades que, según Travis Bradberry, fundador de Talent Smart y autor del libro Inteligencia Emocional 2.0, tienen los empleados excepcionales.

1. Están dispuestos a retrasar la gratificación.

Una cosa que un empleado excepcional nunca dice es: "Eso no forma parte de mi trabajo." Los empleados excepcionales trabajan fuera de los límites de las descripciones de sus puestos. Siguen adelante con su trabajo, seguros de que van a ser recompensados más tarde, pero sin preocuparse si no lo son.

2. Pueden tolerar los conflictos.

Los empleados excepcionales no buscan los conflictos, pero tampoco huyen de ellos. Son capaces de mantener la compostura durante la presentación de sus posiciones con calma y lógica. Son capaces de resistir los ataques personales por el bien del objetivo común y nunca usan esas tácticas contra otros compañeros.

3. Se centran.

A los alumnos de pilotos se les suele decir, "Cuando las cosas empiezan a ir mal, no te olvides de volar el avión". Los accidentes de aviación son el resultado de pilotos tan concentrados en identificar los problemas, que volaron el avión hacia el suelo. El vuelo 401 de Easter Airlines es sólo un ejemplo: La tripulación de vuelo estaba tan preocupada de que el tren de aterrizaje tenía que estar abajo que no se dieron cuenta de que estaban perdiendo altura hasta que fue demasiado tarde, a pesar de que las alarmas sonaron en la cabina.

Los empleados excepcionales entienden el principio de "sólo volar el avión". Ellos no se distraen por los clientes de mal humor o riñas en la oficina. Saben diferenciar entre los problemas reales y el ruido de fondo; Por lo tanto, se mantienen enfocados en lo que importa de verdad.

4. Son valientes.

Los empleados excepcionales están dispuesto a hablar cuando otros no lo están, ya sea para hacer una pregunta difícil o para impugnar una decisión ejecutiva. Sin embargo, eso se equilibra con el sentido común. Ellos piensan antes de hablar y eligen sabiamente el mejor momento y lugar para hacerlo.

5. Controlan su ego.

Los empleados excepcionales tienen ego. Mientras que eso es parte de lo que los impulsa, nunca dan a su ego más peso de lo que se merece. Están dispuestos a admitir cuando se equivocan y dispuestos a hacer cosas de otra persona, ya sea porque la forma de hacer las cosas de la otra persona es mejor o porque es importante para mantener la armonía del equipo.

6. Nunca están satisfechos del todo con su trabajo.

Los empleados excepcionales siempre tienen la convicción de que las cosas siempre pueden ser mejores, y tienen razón. Cuando se trata de la superación personal no vale lo de "suficientemente bueno". No importa lo bien que van las cosas, los empleados excepcionales deben mejorar, sin olvidar darse una palmadita en la espalda de vez en cuando.

7. Son responsables.

Los empleados excepcionales son responsables. Son dueños de su trabajo, sus decisiones, y todos sus resultados, buenos o malos. Ponen sus errores a la atención de la administración y no los tapan esperando a que nadie se entere.

8. Son negociables.

"Negociables" puede significar muchas cosas. Dentro de la organización, significa "agradable". Los empleados excepcionales son muy queridos por sus compañeros de trabajo. Tienen habilidades de integridad y de liderazgo. Se puede confiar en ellos para representar a la organización. Los gerentes saben que pueden enviar a estos empleados a reunirse con sus clientes actuales y potenciales sin tener que preocuparse acerca de lo que van a decir o hacer.

9. Neutralizan a la gente tóxica.

Tratar con personas difíciles es frustrante y agotador para la mayoría. Los empleados excepcionales controlan sus interacciones con personas tóxicas manteniendo sus sentimientos bajo control. Para hacerle frente a una persona tóxica, analizan la situación racionalmente. Identifican sus propias emociones y no permiten que la ira o la frustración alimenten el caos.

También consideran el punto de vista de la persona tóxica y son capaces de encontrar soluciones y puntos en común. Incluso cuando las cosas están a punto de romperse, las personas emocionalmente inteligentes son capaces de calmar a la persona tóxica para evitar que consiga abatirlos.






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