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Obstáculos y oportunidades en los negocios, y cómo vencer a una gran empresa en su terreno.

20 de octubre de 2015



Cuando se dice que las crisis son excelentes oportunidades, no se dice por decir. Allí donde unos ven la dificultad, otros se hacen socios de ella. Todos pudimos ver cómo en los tiempos de bonanza económica salieron empresarios hasta de debajo de las piedras. Y a todos les iba bien. Aunque como reza el dicho: "ningún mar en calma hace experto al marinero".

Hoy día, las empresas de mayor crecimiento se han forjado en la última crisis. Debemos recordar que el gran empresario, antes de ser un creador, comienza siendo un destructor. Destruye un modelo de negocio antiguo para dar paso a lo nuevo.

Muchas empresas únicamente han debido rellenar el hueco que han dejado otras muchas empresas que han caído. A otras empresas, los nuevos emprendedores se han encargado de acelerar el hundimiento.

Howard Schultz  Starbucks
Las dificultades en la economía se convierten en excelentes oportunidades de negocios para los empresarios más creativos que son capaces de hacer más con menos. Y es que es en las dificultades cuando aparecen dos tipos de empresas: 1. la que intenta sobrevivir pensando de la misma forma. Y 2. La que se reinventa por completo y usa el nuevo escenario incluso para expandirse.

Si algo sabemos de los negocios, es que el mercado siempre estará en constante cambio, y si tu negocio no es ágil y rápido para cambiar, tendrás asiento en primera fila para ver su hundimiento.

Únicamente debes saber que si encuentras un mercado rentable de negocio, vas a tener una feroz competencia donde ganará el mejor estratega. Del mismo modo, si tu empresa se enfrenta a una crisis y consigue salir de ella más fortalecida, tu empresa ya será más difícil de tumbar en un futuro, pues habrá sido señal de que alguien encamina esa empresa a otro nivel cuando llega la adversidad.

 Starbucks estuvo a punto de dejar de existir cuando en el año 2008 sus ganancias se desplomaron por completo y por primera vez en su historia empresarial dejaron de tener beneficios incurriendo en grandes pérdidas. Todo ello debido a la crisis, una crisis que sólo podía continuar por el resto del mundo.

Pero Starbucks, a pesar de que ya prácticamente nadie apostaba por ella como empresa, hoy día cotiza en máximos históricos, con una capitalización bursátil de 89.000 millones de dólares. ¿Cómo consiguió Starbucks salir fortalecido de la mayor crisis financiera desde 1929?

El fundador y presidente de la compañía, Howard Schultz actuó de una forma rápida, recortando más de 500 millones en costos. Además, un día de Febrero de 2008 decidió cerrar durante varias horas las 7.000 tiendas Starbucks de Estados Unidos para hablar con sus empleados y entrenarlos, según explicó el propio Schultz en su libro "El desafío Starbucks: Cómo Starbucks luchó por su vida sin perder su alma", donde precisamente habla de cómo se las ingenió para reflotar la empresa sin perder sus valores y centrándose exclusivamente en el cliente.

Aparentemente, aquel problema al que se enfrentó Starbucks, pudo parecer un obstáculo que les iba a obligar a cerrar, pero lo cierto es que se convirtió en la mayor oportunidad de la compañía para hacerse líder en su mercado y lograr que las medidas implantadas en aquellos tiempos de crisis, hoy día únicamente hayan reforzado sus valores como compañía, una compañía con dos valores muy claros: los clientes y sus empleados. Y todo ello se consiguió empleando la innovación, adaptación y evolución.


Cómo vencer a una gran empresa en su propio terreno.

Cualquier pequeño negocio hoy día tiene los medios para competir contra una gran compañía. Simplemente debes apostar por una de tus fortalezas, y atacar a una de las debilidades de esa gran compañía. Esta fue la forma inicial de crear negocios de Richard Branson (Virgin), el cual entraba en industrias donde existía un descontento generalizado de los usuarios.

Pero la historia empresarial reciente nos muestra muchos más casos de pequeñas empresas que hoy día son gigantes porque destruyeron a los anteriores gigantes.

1. La incapacidad de adaptarse.

Los taxistas van a caer. No sé cuándo, pero es seguro que el taxi tal y como se conoce, va a dejar de existir. Y lo más probable es que sea más pronto que tarde. Los taxistas no están dispuestos a adaptarse, y eso les hace débiles ante los nuevos mercados.

¿Será Uber, Cabifi...? No importa cuántas batallas pierdan las nuevas empresas tecnológicas que se topan con algunas trabas legales que les impiden desbancar por ahora al taxi. Es una guerra que los taxis tradicionales van a perder. Seguro.

Estas aplicaciones buscarán la forma de hacer rentable su modelo de negocio cubriendo todas las lagunas legales que hoy día tienen. Y lo siento por los taxistas, pero el progreso no se puede detener.

La única forma posible que tiene el sector del taxi de sobrevivir es reinventándose. Niégate a ello, y desaparecerás. 

"Busca una empresa o industria que tenga miedo o sienta pereza ante los cambios, una empresa acomodada que, al igual que Kodak, intente seguir con un modelo de negocio enfermo crónico. Tarde o temprano se le acabarán las ramas a las que agarrarse"

2. La competición les ha cogido desprevenidos.

En una carrera de velocidad de 100 metros, si fallas en el momento de salida, habrás perdido la ventaja que otorga el impulso inicial. Unos segundos que pueden marcar la diferencia entre la victoria y la derrota.

La cadena Blockbuster era un gigante dormido que no se había preparado para luchar. Para cuando se dio cuenta de que el negocio del alquiler y venta de películas iba a ser más digital que físico, Netflix ya había ganado la carrera.

Anticiparse a la competencia es una de las mejores formas de tener éxito en los negocios. Cambios siempre habrá, pero si te negocio es quien participa en el cambio, mucho mejor.

3. Adaptarse a la nueva "cultura" de los usuarios.

A los usuarios hay que escucharles. No imponerles algo. La industria de la música tardó en comprender ésto. Los músicos y las casas discográficas querían seguir viviendo de las ventas de CDs. Cuando Napster entró en escena, los usuarios aprovecharon las descargas de música gratis.

La industria lo llamó "robar" , y Napster fue acusado de ser el Al Capone de la era tecnológica. En efecto, había algo de robo (beneficiarte dando al público algo que no es tuyo), y efectivamente, Napster no jugaba limpio. Luego aparecieron otro tipo de redes de intercambio de archivos que, básicamente, servían para descargar todo tipo de archivos de forma gratuita.

Ya no era cuestión de ponerle nombre a lo que ocurría. Tanto si hablamos de un robo como de un derecho a descargar algo, comenzaba un mensaje claro de los usuarios: "no pensamos comprar un disco a un precio abusivo. Preferimos descargarlo de internet".

De una forma o de otra, los ingresos de la industria musical comenzaron a desplomarse. Entonces, un odioso y pretencioso empresario llamado Steve jobs tuvo una idea para salvar esa industria dándole a los usuarios lo que querían. Y tras numerosas negativas por parte de la industria de la música, finalmente llegó iTunes.

Ahora los usuarios no tienen por qué descargar un disco completo cuando sólo les gusta una canción. Pagando $ 0,99 puedes descargar la canción que desees desde tu smartphone.  De esta forma, el usuario tiene lo que pedía, y la industria musical sigue obteniendo ingresos.

Por tanto, escucha a los usuarios. Ellos son los que te indicarán el camino que deberás tomar en una industria ante un problema. En la solución, tendrás un buen negocio.






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