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24 Maneras científicas en las que tu infancia influye en tu éxito como adulto.

3 de noviembre de 2015



Gran parte de lo que sucede cuando somos niños puede afectar de manera significativa en cómo nos comportamos cuando somos adultos.

Por supuesto, nadie puede decir con certeza, ni asegurar, que un niño feliz va a ser un adulto exitoso. Sin embargo, Diferentes investigaciones psicológicas que han sido recogidas por Business Insider, han destacado varias experiencias de la infancia que podrían tener una influencia rotunda en nuestra vida adulta.

Estas son algunas cosas que se saben hoy día acerca de cómo algunos hechos o vivencias de tu niñez influyen en tu éxito como adulto y, donde, podemos observar que algunas podrían chocar con actuales creencias.

1. Tus habilidades sociales en la guardería pueden ayudar a determinar si vas a ir a la universidad o vas a conseguir un trabajo.

Un estudio llevado a cabo por investigadores de Penn State y Duke encontró que los niños que en la guardería eran definidos como "socialmente competentes" eran mucho más propensos a obtener un título universitario y trabajar a tiempo completo a los 25 años que aquellos que tenían habilidades sociales limitadas, los cuáles tenían mayores posibilidades de ser arrestados, consumir ciertas sustancias dañinas para el cuerpo y solicitar una vivienda de protección oficial.

Como podemos ver, las habilidades sociales no sólo son un indicador de éxito en la edad adulta, sino que siendo adquiridas a una edad temprana, pueden predefinir nuestro éxito en un futuro.

2. Un estudio sugiere que experimentar el divorcio de los padres cuando se es un niño pequeño podría influir en la relación adulta con ellos.

Si tus padres se separaron cuando tenías entre 3 y 5 años de edad, es probable que tengas una relación insegura con ellos cuando seas adulto, especialmente con tu padre, según un estudio de la Universidad de Illinois.


3. Imitar la conducta de tus padres cuando eres un niño podría ser una señal de que serás un poco más abierto de mente en la edad adulta.

Si  copiaste todo lo que tus padres hacían cuando eras niño, aunque no tuviera sentido, es posible que hayas desarrollado una voluntad para asumir que las acciones tienen un propósito "desconocido", según un estudio realizado por investigadores de la Universidad de KwaZulu-Natal en Durban, Sudáfrica, y la Universidad de Queensland, en Australia.

4. Si eres una chica y tu madre trabajaba, podrías ser más propensa a asumir un papel de liderazgo y ganar más dinero.

Según un estudio de Harvard Business School, las niñas que crecieron con  madres que trabajaban fuera del hogar, fueron a la escuela más tiempo, eran más propensas a tener un trabajo importante, y ganaron un 23% más de dinero en comparación con las niñas que fueron criadas por madres que eran amas de casa.

5. Si eres un hombre y tu madre trabajaba, es más probable que seas un padre más implicado.

Los hijos de madres trabajadoras también tendían a implicarse más en las tareas domésticas y el cuidado de los niños. El mismo estudio de Harvard encontró, que pasaban de media, siete horas y  media  a la semana en el cuidado de los niños y 25 minutos más en las tareas domesticas.

6. Si sufriste abusos sexuales cuando eras niño, podrías tener problemas con la memoria y el control emocional  en la edad adulta.

La investigación neurocientífica de la Universidad de Harvard encontró que cuando se sufren abusos sexuales en la infancia se puede atrofiar el desarrollo de tres áreas clave del hipocampo que controlan la memoria y la regulación de las emociones.

7. Tratar de ser "guay" en el instituto podría dar lugar a problemas en la edad adulta.

Investigadores de la Universidad de Virginia encontraron que los adolescentes que se involucran en el consumo de alcohol, tabaco, las fiestas hasta tarde y el sexo, son más propensos a tener problemas con las drogas y el alcohol y participar en hechos delictivos graves a los 20 años.

8. Cuanto mayor sea el ingreso de los padres, mayor es la puntuación escolar del hijo.

De acuerdo con investigadores de la Universidad de Stanford, la brecha en el rendimiento de los hijos entre las familias de ingresos altos y bajos, es casi un 40% mayor entre los niños nacidos en 2001 que entre los nacidos 25 años antes, cuando la brecha de ingresos entre las familias de altos y bajos ingresos era mucho más pequeña.

9. Si creces en la pobreza, tu memoria  podría sufrir.

Las personas que crecen en las clases socioeconómicas más bajas terminan con una menor memoria  (o  capacidad de mantener varios objetos en sus mentes) en la edad adulta, según un estudio de la Universidad de Oregon.

10. Si de pequeño ves mucho contenido televisivo violento, es más probable que seas un adulto antisocial o agresivo.

El Instituto Nacional de Salud Mental, la Asociación Médica Americana, la Asociación Americana de Psiquiatría, y la Asociación Psicológica Americana, todos ellos,  consideran la exposición a la violencia televisiva como un factor de riesgo para la violencia real.

11. Aprender matemáticas desde muy pequeño te hace mejor en matemáticas y en lectura.

Un análisis hecho en 2007 sobre 35.000 niños de preescolar, encontró que aprender bien pronto en la escuela el conocimiento de los números, el orden de los números, y otros conceptos de matemáticas rudimentarios, predice no sólo el rendimiento futuro en matemáticas, sino también el rendimiento futuro en lectura.

12. Si tus padres consumían drogas, es probable que seas un adulto más serio y responsable.

Si creciste presenciando cómo tus padres abusaban de las drogas o el alcohol, es probable que terminaras siendo el padre de tus padres, lo que probablemente contribuye a convertirte en un adulto más serio, y demasiado responsable.

13. Si tu madre terminó la universidad, es más probable que tú hagas lo mismo.

Un estudio de la Universidad de Michigan en 2014, encontró que las madres que terminaron la universidad tenían más probabilidades de criar a niños que hicieran lo mismo, mientras que los niños nacidos de madres que nunca fueron a la universidad tenían menos probabilidades de hacer una carrera universitaria e incluso de terminar la escuela secundaria.

14. Si sufriste acoso escolar cuando eras niño, es más probable que tengas dificultades en la edad adulta.

Un estudio dio seguimiento a 7.771 niños británicos desde los 7 a los 50 años y encontró que las personas que sufrieron acoso escolar se relacionaban peor en la edad adulta, tenían un aumento de la depresión, mayor ansiedad, menor nivel educativo y menores ingresos.

15. Si se te permitió ver demasiado la televisión cuando eras un bebé, es posible que hayas suprimido las habilidades de comunicación.

Después de observar a madres y  niños en un estudio, los investigadores encontraron que la televisión reduce la comunicación entre padres e hijos, creando un "intercambio improductivo que podría obstaculizar oportunidades de los niños para el aprendizaje"

16. Pasar tiempo de calidad con tu madre ayuda a que seas un adulto emocionalmente estable.

Según una reciente investigación de Bowling Green State University, el número de horas que las madres pasan con los niños entre los 3 y los 11 años no sólo sirve para predecir el comportamiento del niño, el bienestar, o el logro. Lo  más importante es la calidad del tiempo que pasan juntos, ya que se ha encontrado que las emociones de la madre se contagian al niño.

17. Si te daban un pequeño azote cuando hacías algo mal, puedes ser un adulto astuto.

Los investigadores han encontrado que tratar de influir en el comportamiento del niño, ofreciendo recompensas o castigos no da lugar a la conducta deseada, y, en cambio, los niños que reciben un pequeño azote sólo podrán trabajar más duro para evitar ser atrapados la próxima vez que se portan mal.

18. Si tus padres no te dejaron tomar decisiones, puedes ser un adulto dependiente.

Si tenías unos padres autoritarios que no te permitían hacer cosas como elegir tu propia ropa, tus amigos y la alimentación entre otras cosas, puedes terminar siendo un adulto dependiente.

19. Las expectativas de tus padres pueden ayudarte a llegar a la universidad.

Un estudio de la Universidad de California encontró que los niños tienden a llegar a la altura de las expectativas que sus padres tienen para ellos. Es por eso que hay que tener cuidado de lo que le decimos a los niños, pues los podemos animar o los podemos mutilar.


20. Los niños que tienen un buen autocontrol desde el principio son más propensos a ser adultos que funcionan bien.

"Los padres deben olvidarse de la autoestima de sus hijos y concentrarse en la inculcación del auto-control",  según el experto en autocontrol, Roy Baumeister, profesor de psicología en la Universidad Estatal de Florida.

21. Cuando tus padres te prestan atención, tienes relaciones más sanas y un gran éxito académico a los 30 años.

Un estudio de 2014 sobre los niños nacidos en la pobreza, encontró que los niños que recibieron  la atención de sus padres en sus tres primeros años de vida, no sólo lo hicieron mejor en las pruebas académicas de la infancia, sino que también tenían relaciones más sanas y un mayor logro académico a los 30 años.

22. Cuando las madres se toman un largo permiso por maternidad, sus hijos tienen más probabilidades de tener éxito como adultos.

Una investigación del Instituto para el estudio del trabajo en Bonn, Alemania, indica que los hijos de aquellas madres que se toman un largo permiso de maternidad tienen una educación superior, un coeficiente intelectual más elevado, y unos niveles de ingresos más altos en la edad adulta que los hijos de aquellas madres que no usaron el permiso de maternidad o que tuvieron un permiso de maternidad muy corto.

23. Si tuviste a tu padre cerca de ti cuando eras niño, eres más propenso a desarrollar mejores relaciones interpersonales en la edad adulta.

Según un estudio de la Escuela de Trabajo Social de la Universidad de Haifa, aquellos que tienen una conexión emocional con su padre cuando son niños, es más probable que tengan relaciones más sanas con sus parejas en el futuro.

24. Conseguir un sobresaliente por el esfuerzo puede ser el inicio que necesita un niño para acostumbrarse a estudiar.

Si se les dice a los niños que se lucieron en el examen debido a su inteligencia innata, esto crea una mentalidad "fija" de que siempre va a ser así. Pero si comprenden que tuvieron éxito debido al esfuerzo que realizaron, esto crea una mentalidad de "crecimiento", que es el modo de pensar más importante para el éxito a largo plazo, según recoge Carol Dweck, de la Universidad de Stanford.






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