.......... ........ ......... ....... .......

Por qué ganar mucho dinero no te hará rico ni te ayudará a alcanzar la libertad financiera.

16 de noviembre de 2015



No se trata del dinero que ganas, sino del dinero que eres capaz de retener después de ganarlo. De hecho, aunque suene contradictorio, el dinero no te va a resolver los problemas financieros por sí solo (a menudo los incrementa). Y para ello, únicamente debes echar un vistazo a los ejemplos que hemos puesto de los ganadores de premios de lotería que acabaron arruinados, donde hemos podido ver cómo una persona puede un pobre desgraciado incluso con 215 millones de euros, que como es evidente, acabó perdiendo.

La riqueza, así como la libertad financiera, es una cuestión de actitud mental antes que nada, por lo que cuando enseñamos educación financiera, siempre explicamos que es una profesión personal en sí misma que debes ejercer independientemente de tu trabajo, y que requiere un trabajo de dentro afuera, es decir, de lo que eres, a lo que tendrás, y no al contrario.

Si crees que el dinero no es importante para ti, el dinero no es para ti. Y si crees que el dinero es una meta para alcanzar la felicidad, ni el dinero es para ti, ni alcanzarás la felicidad por mucho dinero que tengas.


De hecho, el dinero no tiene valor intrínseco. Lo tienen todas aquellas cosas que puedes conseguir con el dinero. Y no hablamos de cosas materiales, sino de tranquilidad, seguridad y libertad: tranquilidad de que vas a seguir percibiendo una entrada de dinero para cubrir lo básico. Seguridad futura de que aunque perdieras tu ingreso principal, tendrías ingresos de otras fuentes. Y libertad en todos los sentidos para hacer aquello que quieres hacer.

Pero en cualquier momento, debes ser capaz de ahorrar mínimo el 20% de tus ingresos (ahorrarlo e invertirlo)

(Ver: Lo que te lleva a la pobreza, según el autor de "Los secretos de la mente millonaria")

¿Cuál es el error más común que comenten las personas cuando ganan más dinero?

El principal problema que se observa en las finanzas de aquellas personas que comienzan a ganar más dinero, es de adaptación. Digamos que adaptan su vida a sus nuevos ingresos. Y lo hacen aparentemente porque se lo pueden permitir, pero como hemos dicho en otras ocasiones, el hecho de que hoy puedas pagar algo, no significa que te lo puedas permitir.

El ganar más dinero hace que te suba la autoestima, y tener una gran autoestima, hace que tengas más seguridad en ti mismo y en tus decisiones. Y este dato psicológico explica la enorme diferencia que existe entre una persona que crea poco a poco su fortuna, y otra que que de la noche a la mañana comienza a ganar más dinero o recibe una fuerte entrada de dinero de una herencia, lotería o una revalorización sorprendente de un paquete de acciones.

En los dos casos, ambas personas tienen la misma seguridad en sí mismos y en sus decisiones, pero con la diferencia de que uno tiene una falsa seguridad, pues sigue siendo el mismo ignorante en materia financiera que antes de ganar dinero y por tanto, sus decisiones probablemente no sean demasiado inteligentes. Y lo más peligroso... las ganas de demostrar a los demás lo bien que le va en la vida (principio fundamental para destrozar tus finanzas personales).

En nuestro sistema educativo se nos enseña matemáticas y otras muchas asignaturas. Incluso puede que en la universidad nos den los conocimientos necesarios para salir ahí fuera y ganar dinero, tanto si hablamos como profesional en una empresa, así como en la creación de nuestro propio negocio, pero por desgracia, no se nos enseñan los pilares básicos de la educación financiera ni el trabajo interior con respecto a nuestras finanzas.

En ocasiones, antes de hablar de dinero, se debe hablar de las creencias de las personas en materia de felicidad. Y me explico en este punto, pues hay personas que sólo serían felices si consiguen llevar la vida del dueño de la revista PlayBoy. En definitiva, y como hemos dicho en diferentes ocasiones, si estás buscando la felicidad, nunca la vas a encontrar, pues la felicidad no está fuera y no tiene nada que ver con tus posesiones.

Es por eso que muchos ricos dicen que el dinero no da la felicidad, pero, son muy pocas las personas de la lista Forbes que se sientan infelices con sus fortunas. ¿Por qué? Porque tienen un propósito en la vida. Son gestores, son empresarios, son creadores de valor, generan puestos de trabajo y mejoran de una u otra forma la sociedad.

Y para alcanzar la libertad financiera, debes tener antes que nada un propósito, pues muy poca gente se hace rica sin tener ganas de crear o construir, o sin ser un apasionado de aquello que hace.

Warren Buffett, Tony Robbins, Richard Branson, Bill Ackman... podrían mañana mismo retirarse y cumplir lo que la clase media cree que sería un magnífico sueño: viajar por el mundo y estar todo el día en una tumbona mientras toman mojitos y les abanica un isleño por 3 euros la hora.

Pero eso, para ellos, no es felicidad, ni tampoco es libertad. Ellos lo llaman aburrimiento (vida vacía), lo cual explica por qué quien consigue cumplir ese sueño, suele acabar de dos formas: arruinado al haberse aburrido, emborrachado, drogado y jugado su dinero en los casinos.... o, los más inteligentes, volviendo al trabajo como hizo el chico surfista, y buscar un nuevo propósito en la vida.

(Ver: Por qué ser multimillonario se convierte en un infierno para los nuevos ricos)

Finalmente no se trata de dinero, sino en la forma que medimos el éxito.

¿Cómo definimos el éxito exactamente? Encontraríamos muchas y variadas respuestas, pero en último término, creo que se le puede hacer entender a cualquiera que el éxito no se mide por el dinero que tienes, sino por la cantidad de tiempo que pasas haciendo lo que lo que realmente quieres hacer.

Dicho esto, si tenemos a dos personas: una con una fortuna de 10.000 millones y otra con una fortuna de 3 millones, ¿podríamos asegurar que la primera es más exitosa que la segunda? En términos de creación de riqueza, desde luego, ¿pero podríamos medir la felicidad del día a día de estas personas? Está claro que no.

No podemos comparar el éxito de una persona con otra en términos económicos, pues es una medida muy personal que se respondería de la siguiente forma:

Si estás haciendo lo que quieres hacer, y eso te hace feliz, entonces tienes éxito en estos momentos. Si tienes una tranquilidad y seguridad financiera, y una libertad financiera, entonces, probablemente seguirás teniendo éxito en un futuro.

Y ahora sólo nos faltaría cómo medir nuestro nivel de seguridad, tranquilidad y libertad financiera.

Como ya explicamos en un anterior artículo, la salud de las finanzas personales se mide únicamente por la cantidad de dinero que percibimos de nuestros activos, es decir, la cantidad de dinero que percibimos sin necesidad de trabajarlo.

Si esta cantidad de dinero no es suficiente como para poder cubrir tu estilo de vida, probablemente no tengas seguridad o tranquilidad para el largo plazo.

En el momento que esa cifra sea la adecuada y dediques tu tiempo a aquello que te gusta -que esperemos no sean sólo  fiestas y drogas, y conserves un propósito- entonces ya podrás decir que eres el verdadero rico: un apasionado de lo que hace, con varias vías de ingresos y que es feliz.

Irónicamente, Warren Buffett, con una fortuna estimada de 60.000 millones, definía el éxito diciendo:

"Si todas aquellas personas que querías que te quisieran, te quieren de verdad, eso es tener éxito".






Suscríbete gratis y recibe nuestros artículos en tu correo


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

.
 

Suscríbete gratis y recibe nuestros artículos en tu correo

+ Visto última semana

Suscríbete gratis y recibe nuestros artículos en tu correo