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3 Formas de mentir diciendo la verdad, o cómo evitar decir la verdad sin necesidad de mentir.

5 de enero de 2016



Paul Ekman es el autor de "Cómo detectar mentiras", el libro que inspiró la serie "Lie to Me (Miénteme)", y define la mentira como "una decisión deliberada de despistar a un destinatario (la persona a la que vamos a mentir) sin darle una notificación previa de dicho propósito (es decir, sin avisar a esa persona de que le vamos a mentir).

Las mentiras, según Ekman, se dividen en dos tipos:
  • Mentira por ocultamiento; no nos están dando toda la información.
  • Mentira por falseamiento: dar o presentar una información falsa como si fuera verdadera.
En el primer caso, el mentiroso se siente menos culpable que en el segundo caso, pues no considera que te haya mentido, simplemente ha omitido algunos datos o hechos.

Pero hay otras formas de mentir más astutas, que básicamente la describiríamos como decir falsamente la verdad, mentir diciendo la verdad, o evitar decir la verdad sin necesidad de mentir, lo cual es una técnica que usan las personas manipuladoras y mentirosos profesionales, basándose en que consiguen darle un giro a la situación cambiando nuestro sentimiento de desconfianza por el de parecer tontos por desconfiar.

1. Decir la verdad de una forma retorcida.

Ekman pone el ejemplo de una pareja en la que ella tiene un amante. Su marido entra a la habitación mientras ella está hablando por teléfono con él. Cuando ella cuelga, su marido le pregunta con quién hablaba.

En ese momento, la mayoría de personas infieles intentarían ocultar su nerviosismo, y algunas, con más lucidez que otras, intentarían crear rápidamente una respuesta convincente, del tipo "nadie, se han equivocado" o inventarse que ha sido una amiga o familiar.

Pero si la respuesta es.... "Pues ya te lo puedes imaginar. Hablaba con mi amante, pues como me acuesto con él 3 veces al día, tenemos que estar en contacto para concertar citas", y si además se dice con una sonrisa o con un tono de voz cómico y burlón, tendríamos una confesión en toda regla, también llamada una falsa verdad, pues la intención es hacer sentir culpable a su pareja por ser celoso, en caso de que tuviera sospechas. Y si no tiene sospechas, probablemente se ría de la broma o diga algo así como "muy graciosa".

¿Quién iba a ser tan estúpido de bromear con un supuesto "delito" que nadie sabe que estás cometiendo? Sólo lo haría alguien inocente, y los mentirosos manipuladores profesionales lo saben.

2. Decir la verdad ridiculizando a la otra persona. Y usando el anclaje.

Ekman pone el ejemplo de un policía que trabajaba para el Gobierno reuniendo pruebas de corrupción entre policías, abogados y miembros de la mafia. Para ello, siempre llevaba una grabadora encima. En un determinado momento, se llega a sospechar de que este policía podría trabajar como informante para el gobierno. De ser así, su vida estaría en serio peligro.

La forma que tiene de disipar las dudas es decirle al criminal:

- No nos sentemos en esta zona tan ruidosa, si no, no voy a poder grabarte nada hoy- le dice en tono burlón.
-No le veo la gracia- le contesta el mafioso.

Pero no se queda ahí la cosa, y el policía comienza a jactarse de que de veras trabaja para el gobierno, y que incluso la camarera que se veía al otro lado del salón (muy ligera de ropa) lleva también un micro bajo la ropa interior.

Entonces todos comienzan a reírse del chiste, salvo el mafioso en cuestión, que lo hace a regañadientes.

La verdad es que el policía no podía grabar bien en esa parte del bar tan ruidosa. No le había mentido, como tampoco le había mentido al decirle que trabajaba para el gobierno. Y al admitirlo tan descaradamente y bromear con ello, así como bromear con el hecho de que la camarera tuviera un micro entre las piernas, el policía salvó la vida al hacerle muy difícil al mafioso seguir sospechando de él sin parecer un necio.

*Aunque Ekman no hable de ello, lo cierto es que esta técnica es efectiva debido en cierto modo a un anclaje. Y es que consigue que el cerebro una los dos datos principales de la broma, que serían el informante y la camarera. Por lo tanto, si es ridículo que la camarera lleve un micro entre las piernas, también es ridículo que el policía sea un informante del gobierno.

3. Evasiva por inferencia incorrecta.

Esta técnica evita al mentiroso decir algo que falte a la verdad. Ideal para aquellas personas que les gusta ser sinceras pero sin quedar demasiado mal.

Supongamos que un amigo tuyo (Antonio) pinta cuadros, y te invita a su exposición. Pero tú piensas que tu amigo no sirve como pintor y que sus cuadros son una mierda. Entonces llega el momento de la verdad, y una vez asistes a la exposición, se acerca tu amigo Antonio y te pregunta qué te parecen sus cuadros.

Podríamos decirle que los cuadros son basura, pero le haríamos daño. Podríamos decirle que son maravillosos, pero estaríamos mintiendo, y ese no es nuestro objetivo. Y tampoco podemos evadir una respuesta ante una pregunta directa.

Es aquí donde podemos hacer uso de la "evasiva por inferencia incorrecta", la cual tiene algunas variantes. Podríamos ponernos en el papel de críticos de arte y decirle de forma pausada y entusiasta y con un ligero movimiento de manos:

"Antonio, Antonio.¿Qué podría uno decir?". O bajando un poco más el tono de voz: "Antonio, no encuentro palabras, de verdad".

Y si quieres poner la guinda al pastel de la ironía, puedes decir: "Antonio, estoy seguro de que mañana todo el mundo hablará de ti".

En este caso, jugamos con que ante palabras ambiguas, la gente prefiere interpretarlas con aquello que desean escuchar.

Y ahora, como diría Clint Eastwood, "Sé lo que estás pensando"... "¿me habrán colado alguna mentira de esta forma mientras yo pensaba que era una broma? ;-)








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