viernes, abril 20, 2018
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Historia del 1º de mayo: Día del trabajador

Negocios1000 se
solidariza con el derecho fundamental del trabajo recogido en nuestra
Constitución, en un momento en que esta tan vilipendiado, aniquilado y devastado
en nuestro país, cuyas cifras aumentan mes a mes, hasta el momento, sin remedio
alguno.

El 1 de mayo de 1886 fue convocada una huelga general en
Estados Unidos reclamando el reparto de la jornada en ocho horas diarias (8
para el trabajo, 8 para el ocio y cultura y 8 para el descanso), siendo
deplorables las condiciones laborales existentes para niños, mujeres y hombres
que eran explotados con jornadas que alcanzaban las 18 horas.

Todo nació en Chicago, por entonces la segunda ciudad más
grande de EE.UU., cuando trabajadores de distintas fábricas acudieron al
llamado de los sindicatos y más de 200.000 obreros participaron en más de cinco
mil huelgas, cuyo resultado exteriorizó una dura represión, en detenciones y
posteriores penas capitales, en un momento en que la primavera del hemisferio
norte se convirtió en reivindicación y protesta.

Tres años más tarde, en homenaje a los obreros de Chicago,
el Congreso Obrero Socialista de la Segunda Internacional celebrado en Paris,
declaro la jornada del 1º de mayo como Día Internacional de los Trabajadores.
Curiosamente Chicago no lo celebra así y tampoco Estados Unidos.

La primera huelga

Chicago fue la ciudad donde la huelga fue más virulenta que
en el resto de los países, luchando por unas condiciones laborales
infrahumanas. En esta ciudad siguieron los días 2 y 3 de mayo, excepto en la
fábrica de maquinaria agrícola McCormik que estaba en huelga desde mediados del
mes de febrero y se mantenía en funcionamiento mediante esquiroles. El motivo,
descontar del sueldo de los trabajadores una determinada cantidad para la
construcción de una Iglesia.

Estas manifestaciones generaron grandes disturbios que
terminaron en una monumental pelea, que la policía, sin aviso alguno, concluyó disparando sobre la gente produciendo seis muertos y decenas de heridos. Fue el
primero de muchos incidentes, al día siguiente, un artefacto estallo entre las
filas de la policía y mato a un oficial. Se declaró el estado de sitio y el
toque de queda, se detuvieron a centenares de obreros que fueron golpeados y
torturados acusados de asesinato. Se hicieron allanamientos y se descubrieron
arsenales de armas y municiones.

Más tarde llego el fraude de un juicio, fue el  21 de junio de 1886, contra 31 responsables, que
terminaron siendo ocho. El juicio fue una farsa, violándose todas las normas
procesales de forma y de fondo. A pesar de no haberse probado nada en su
contra, los ocho de Chicago fueron declarados culpables, acusados de ser
enemigos de la sociedad y el orden establecido. Tres de ellos fueron condenados
a prisión y cinco a la horca.

El éxito contra la sinrazón

La consecución de la jornada de ocho horas marcó un punto
importante en el movimiento obrero mundial y a finales de mayo de 1886, varios
sectores patronales accedieron a otorgar la jornada laboral a varios centenares
de miles de obreros. Fue un éxito de la Federación de Gremios y Uniones
Organizadas.

Ya en el siglo XXI muchos países celebran  el Primero de Mayo como el origen del
movimiento obrero moderno. Incluso Pio XII apoyó tácitamente esta jornada de
memoria colectiva al declararla como festividad de San José Obrero.

Sin embargo, hay disparidad de celebraciones del día del
trabajo. En Estados Unidos, curiosamente, y Canadá  lo celebran el primer lunes de septiembre. En
Nueva Zelanda es el cuarto lunes de octubre y así ocurre en distintos países.

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