miércoles, agosto 15, 2018
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El peso del éxito. Por Donald Trump.

En 1923, ocho de los mayores financieros del mundo se reunieron en Chicago. En aquel grupo se encontraba el presidente de la mayor compañía de gas, el mayor especulador de trigo, un miembro del gabinete presidencial, el mayor magnate de Wall Street, el jefe del mayor de los monopolios del mundo y el presidente del Bank of International Settlement.

Estos personajes estaban considerados entre las personas de más éxito del mundo de los negocios y las finanzas en aquella época. Habían llegado a poseer el secreto para hacer dinero en grandes cantidades. Pero años después, ¿dónde se encontraban estos hombres de éxito?

El presidente de la mayor acerería, Charles Schwab, acabó en la miseria. Los últimos años de su vida vivió de pedir dinero prestado.

El presidente de la mayor compañía de gas, Howard Hobson, se volvió loco. Acabó siendo un enfermo mental.

El mayor especulador de trigo, Arthur Colton, murió insolvente.

El miembro del gabinete presidencial, Alfred Fall, acabó en la cárcel. Luego fue indultado para poder morir en casa.

El gran magnate de Wall Street, Jesse Livermore, acabó suicidándose. Podemos saber más de este gran especulador en “Memorias de un operador de Bolsa: La biografía novelada de Jesse Livermore, uno de los mayores especuladores de todos los tiempos

El dueño y presidente del mayor de los monopolios del mundo, Ivor Kruger, también se suicidó.

Y el presidente del Bank of International Settlement acabó pegándose un tiro en la cabeza.

(Texto extraído de “Sobrevivir al triunfo“, 
de Donald Trump)

La moraleja que se puede extraer de estos hechos, según argumentó el magnate de los negocios y actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump, es que el éxito es más difícil de mantener que de alcanzar. “Eso sólo puede ponerlo en duda alguien que nunca triunfó”, recalca Trump.

Imagen: Howard Hughes

Consideremos la carrera de Howard Hughes, a quien Leonardo di Caprio dio vida en la gran pantalla en la película “El Aviador”.

Fue un multimillonario empresario, magnate, inversor, productor de grandes éxitos del cine y director. También es reconocido por sus aportaciones a la aviación y la innovación en el diseño de aeronaves.

Su vida fue una constante consecución de éxitos profesionales, llegando a acumular más de 2.000 millones de dólares (acreditados).
Pero por desgracia, Howard Hughes acabó convirtiéndose en el ejemplo ideal de una persona víctima  de su propia fama y fortuna.
Fue un hombre apuesto y atractivo, pero será recordado como el tipo del pelo descuidado y las uñas largas. La presión de su éxito fue devorando su mente poco a poco, hasta acabar convirtiéndolo en un loco (literalmente loco), y los últimos días de su vida los pasó recluido en su ático de lujo sin querer salir de allí. Ni siquiera dijo de defenderse de algunas demandas legales que podría haber ganado con facilidad.
Trump reconoce que la historia de Howard Hughes le mantiene alerta, pues es un ejemplo de cómo puedes caer rápidamente si no controlas el peso del éxito.
“Es la fama y el éxito la que doblega a los hombres y les hace perder su rectitud”, dice Trump.

La cena de parejas entre Donald Trump, Roger Moore  y Frank Sinatra.
Imagen: Frank Sinatra
Cuenta Trump que cuando viajó con su mujer a Montecarlo, Fran Sinatra (La voz) le llamó para que cenara con él, su mujer y el actor Roger Moore (James Bond) junto con su esposa.
Recuerda a un Frank Sinatra nervioso y alterado, que faltó el respeto a su pareja, Bárbara, mediante algunos insultos, llamándola incluso “basura humana”. Por si alguna de las mujeres en la sala no se había sentido ofendida, Sinatra añadió “Que os jodan!!, sois todas iguales”.
Y eso no fue todo. Según cuenta Trump, cuando salían del restaurante, una pareja se acercó para pedirle un autógrafo, y Frank Sinatra no vaciló en dirigirse a los guardaespaldas y decirles: “Echa de aquí a estos desgraciados”.
Sinatra salía por las salidas de emergencia y escaleras de incendios porque tenía fobia a cruzar los vestíbulos por si le asaltaban los admiradores.
“Aquella cena fue una terrible experiencia -cuenta Trump- , pero me dio qué pensar. Pese a sus millones de dólares y sus millones de fans incondicionales, los mimos y admiraciones, el peso de su éxito le estaba doblegando. El éxito se estaba cobrando un precio muy alto en Sinatra.  

El Club del 27.
Con este nombre se conocen a esos famosos y exitosos jóvenes que logran el éxito pero mueren a los 27 años, en su mayoría, superados por el precio que les cobra el éxito.

Son muchas las personas talentosas que sueñan por alcanzar sus sueños, sin ser conscientes que, una vez en la cima, acabarán, probablemente, cayendo donde otros ya han caído. Hay quien veía a un prodigio en Amy Winehouse. ¿Tenía talento? Por supuesto. ¿Gustaba su voz y su música? Sin ninguna duda. Fue encontrada muerta en su apartamento en 2011 debido a los excesos.
Jimi Hendrix, considerado el mejor guitarrista de todos los tiempos por la revista Rolling Stone, fue encontrado muerto debido a una mezcla de somníferos y alcohol.

Kurt Cobain, líder y vocalista del grupo Nirvana, acabó suicidándose a los 27 años.

Otros no mueren cuando alcanzan la cima, sencillamente, dejan de vivir la vida que podrían vivir cuando lograron sus sueños y se introducen en una espiral autodestructiva. 
Dicen que en la cima te sientes solo y perdido. Llegar a la cima significa que ya no puedes llegar más alto, y por eso hay que estar en constante crecimiento y aceptando continuamente nuevos desafíos. Nunca hay que llegar a la cima, pues estarías aceptando que has llegado a tu límite.

Ver: Año 1991. Cuando el empresario Donald Trump nos dio unos excelentes consejos para los negocios y la vida.

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