viernes, diciembre 7, 2018
EstrategiaHacks de vida

5 pasos para conseguir lo que quieres en la vida.

No hay trucos o secretos para lograr esas metas que nos proponemos en la vida. Simplemente hay que seguir unos pasos en los que coinciden prácticamente todos los autores en el mundo del desarrollo personal y que casualmente son los mismos pasos que siguieron las personas de éxito y que hoy, algunos en retrospectiva, aseguran que siguieron.

¿Cómo conseguir lo que quieres en la vida?

1. Visualízate en un futuro.

Cuando se habla de visualizarse convertidos en la persona que deseamos ser o en la situación que queremos lograr, algunos recurren a la teoría de que el universo conspira para darnos eso si nuestro deseo es fuerte. No es necesario recurrir a esa teoría cuando desde la ciencia hoy día se conocen los beneficios que tiene sobre nuestro cerebro el hecho de visualizarnos convertidos en la persona que queremos ser.

A. Carlos González

Nuestra definición de lo que queremos lograr debe ser clara y precisa, y debemos visualizarnos como tal para comenzar a comportarnos en el presente como estamos recreando en nuestra mente a tiempo futuro.

Hay estudios científicos que muestran incluso cómo un cambio en nuestra vestimenta puede llegar a cambiar la forma en que actuamos. Se ha llegado a ver incluso a personas que cuando vestían de traje y corbata estaban mentalmente mejor preparados para ganar en una negociación.

Los beneficios de visualizarte como si ya hubieras logrado lo que deseas conseguir actúan directamente sobre la percepción que tienes sobre ti mismo, es decir, puede cambiar tu definición de ti mismo, y eso es esencial.

Pero el beneficio más importante -y que nos llevará al siguiente- punto, es que pertenecerás a ese escaso grupo de personas que saben lo que quieren conseguir con exactitud.

Ver: 4 decisiones que pueden cambiar tu vida

2. Enfócate en el objetivo.

Probablemente este es el punto más importante y el factor clave para conseguir tus metas. No debes ser como un hombre con una metralleta que apunta a todo lo que se mueve esperando dar en algún blanco. Más bien debes ser ese francotirador que apunta directamente a ese objetivo ignorando todo lo que está fuera de su punto de mira.

El enfoque tiene magia a la hora de conseguir nuestros objetivos. Es por eso que Warren Buffett nos hablaba de su estrategia de poner en un papel las 20 cosas que queremos conseguir, elegir las 5 más prioritarias para nuestra vida, tachar las que no hemos elegido y no volver a pensar en ellas hasta que no hayamos conseguido las prioritarias.

El enfoque activa el Sistema de Activación Reticular (SAR), el cual es el encargado de que una embarazada vea embarazadas por todos sitios, el responsable de que cuando quieres comprarte un modelo de coche, comiences a ver ese modelo de coche por todos sitios. No es que haya más embarazadas o que casualmente pasen más coches de ese modelo esos días concretos. Es sólo que el SAR ahora está trabajando para ti siendo más consciente del entorno que en estos momentos te interesa.

En cuanto tengas una meta definida y estés enfocado en ella, el SAR trabajará para ti para que logres ver todos los medios que tienes al alcance para la consecución de tus objetivos, te hará ver a personas con ideas similares, te hará tener ideas que hasta ahora no tenías.

Enfocarse en algo conlleva mucho sacrificio, pues debemos evitar distracciones. Si quieres aprender una nueva habilidad de una forma rápida, deberás desayunar, comer y cenar pensando en esa habilidad. Si quieres comenzar un negocio, las primeras semanas, meses e incluso años vivirás por y para el negocio.

Es por eso que muy pocas personas logran objetivos ambiciosos. Rara vez están dispuestas a hacer sacrificios.

3. Debes comprometerte y pasar a la acción.

¿Cuántas veces has dicho que harías algo y luego no lo hiciste? Comenzarías a ir al gimnasio el mes que viene, pero no llegaste a ir, o fuiste 3 días y luego lo dejaste. Aprenderías un nuevo idioma, pero abandonaste a las pocas semanas.

También puede ocurrir que no conozcas la diferencia entre estar en movimiento y pasar a la acción. Por ejemplo, si dices de iniciar un negocio, comienzas a prepararte. Buscas locales, hablas con proveedores, ultimas detalles, etc…. el problema es que hay personas que ultiman detalles durante años, y en realidad creen que están avanzando, pero lo cierto es que están tan parados como el que no está pensando en abrir un negocio.

Es como si digo: “voy a escribir un artículo”. Escribo los temas de los que podría hablar, busco las fuentes de información, me vienen nuevas ideas a la cabeza… etc… podría pensar que estoy siendo productivo, pues estoy trabajando en escribir un artículo, es decir, estoy en movimiento. Pero hasta que no me ponga a escribir las primeras líneas de ese artículo, no habré pasado a la acción.

Y hay que ser persistente, pues aunque pase a la acción escribiendo unas pocas líneas, si no sigo escribiendo hasta acabarlo y darle al botón publicar, habré obtenido el mismo resultado que aquel que no llegó a ponerse a escribir un artículo.

El que hace ejercicio una vez cada dos meses obtiene los mismos beneficios en términos de salud que aquel que no hace ejercicio ningún día. Y lo mismo ocurre si haces dieta. Hay que ser constante. Hay que estar verdaderamente comprometido con el objetivo. Pero esto nos lleva al siguiente punto.

4. Debes trabajar en todo lo que puedas trabajar.

Ante todo, deberás trabajar en ti mismo. Recuerda que eres tu mejor inversión (o la peor, si no lo vas a cumplir). Debes trabajar en tus rutinas y en tus disciplinas. Recuerda que de nada sirve el hecho de que tengas un talento si no lo pones en práctica. De ahí viene el famoso dicho: “El trabajo duro vence al talento si el talento no está trabajando duro.”

Pero no solo hablamos de trabajar en el trabajo en cuestión, sino en tus hábitos y disciplinas. Deberás incorporar el hábito de aprender cosas nuevas cada día (lectura, cursos…). Deberás adquirir rutinas en la mañana o en la noche para preparar la agenda del día, y toda clase de hábitos. Aquí tienes 25 hábitos de las personas exitosas. Recuerda que tus hábitos te definen, y es tu disciplina la que te consigue que los resultados aparezcan.

“El éxito no es algo que se persigue, sino algo que se atrae como consecuencia de la persona en la que nos convertimos”

5. Disfruta del proceso.

Aunque nos repitamos en este punto, no te juegues la felicidad a la consecución de una meta. La felicidad no es un destino que haya que alcanzar, sino un estado emocional que podemos elegir. Diviértete en el proceso del aprendizaje, diviértete en cada peldaño que vayas escalando.

Sé positivo en cada momento. Está demostrado que las personas positivas y felices logran más cosas que las personas infelices, negativas y amargadas. Aunque tiene explicación neurocientífica, lo cierto es que es de sentido común.

Puedes lograr muchas cosas, puedes tener éxito o puedes fracasar, pero no dejes que eso te defina. Si eres lo que tienes, en el momento que pierdas todo lo material, comenzarán tus problemas existenciales.

Entonces, ¿cómo lograr tus objetivos en la vida?

Visualiza lo que quieres conseguir y visualízate como si ya tuvieras lo que deseas conseguir. Actúa como la persona que deseas ser. Enfócate en tu objetivo y evita distracciones. Adquiere un compromiso con tu propósito, sé persistente y constante en los pasos que te acercan a ese objetivo. Trabaja en tus disciplinas y hábitos, trabaja duro en la persecución de ese objetivo, y ante todo, disfruta de todo el proceso.

Ver: Cómo cambiar radicalmente tu vida

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