.......... ........ ......... ....... .......

Cómo enfrentarse a los despidos, desde la empresa

26 de abril de 2012



La norma es, nunca digas “tranquilo, no pasa nada”. A partir de ahí, el despido siempre resulta la parte más difícil de la labor de Recursos Humanos, de igual manera, la misma sensación tiene la plantilla en los momentos en que la empresa está tramitando esta situación. Ambas partes tienen razón y el cuidado y esmero en la transmisión debe ser mimada y cuidada.

El ambiente generado es complicado y difícil, existen momentos en que se tiene miedo al correo electrónico, a la llamada de última hora, a los métodos de comunicación de la plantilla, porque se considera que en cualquier momento puede llegar la triste noticia. Sobre todo, con esa tendencia actual, de hacerlo los viernes a última hora, cuando la plantilla está empezando a sentir el descanso del fin de semana.


El motivo, desinfectar los sentimientos durante el fin de semana. La plantilla regresa el lunes con saber menos agridulce que el de salida el viernes a última hora. No ha pasado el tiempo suficiente para digerirlo, pero si un tiempo prudencial para que el efecto doloroso sea menor.

Tristemente se espera, que a finales de año, uno de cada cuatro personas en activo este desempleada, lo que supone la principal preocupación del 84% de los españoles según la última encuesta del CIS del mes de febrero. Esta situación genera problemas en la empresa como la ansiedad sufrida por el 40% de los trabajadores.

Otros sinsabores colaterales de la medida son la desmotivación, apatía o desanimo instalados en el día a día cotidiano de la productividad de la empresa. Por ello es necesaria una comunicación intensa y motivadora. Ser transparentes y animosos y explicar que las circunstancias se realizan para conseguir mejores metas a corto y medio plazo. Comunicar también cuando acaban los despidos, siendo prudentes a la hora no adelantar acontecimientos que luego no se pueden cumplir.

Recuerda que ante todo son personas y como tales llenas de sentimientos. Busca la privacidad y la comunicación individual a la hora de ser trasmisor de malas comunicaciones.  Seamos conscientes que ambas partes sufren, empleado y empleador, a la hora de comunicar un despido, pero ante todo debe ser comunicado con cuidado y con la suficiente intimidad para que el afectado pueda expresar libremente sus sentimientos por negativos que sean. Por supuesto explica los motivos, sobre todo, explica que no es la persona y sus cualidades el motivo del despido sino las circunstancias que vive la empresa en el contexto económico.

No mandes a terceros hacer la labor que corresponde por nómina. Recuerda, insisto, es persona y tu su líder. No evadas tus responsabilidades, apóyate del departamento de Recursos Humanos, pero se el comunicador del problema.

El después del despido

Es una labor detallista y considerada que se preparase documentación de los pasos a seguir por el empleado a partir de ese día: papeleo del paro, documentación, cartas de recomendación, lecturas, consejos sobre la búsqueda de empleo, etc.

En el momento que comunicas la noticia, el empleado no escucha estas recomendaciones, sin embargo, después en casa necesitara saber todo aquello que desconoce sobre su nueva situación. Al menos dedicará una sonrisa de agradecimiento por la ayuda que esa documentación ofrece.

Ahora es el momento de sus compañeros y red de contactos para buscar y ayudarle a poner en circulación por aquellas empresas que conocemos y nuestro compañero puede serles de utilidad, aconsejándole presente su demanda de empleo y siendo nexo común entre ambas partes.








Suscríbete gratis y recibe nuestros artículos en tu correo


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

.
 

Suscríbete gratis y recibe nuestros artículos en tu correo

+ Visto última semana

Suscríbete gratis y recibe nuestros artículos en tu correo