miércoles, octubre 17, 2018
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¿Qué sabes? ¿Qué quieres? Ideas para tu futuro profesional

Plantearse el futuro laboral empieza por una gestión de
análisis propio. Dependiendo de las conclusiones obtenidas conseguiremos un
futuro mejor y más rápido. Es el momento de pararse y reflexionar sobre dos
grandes fundamentos:

·        
¿qué sabes hacer?

·        
¿Dónde quieres trabajar?

Esta reflexión puede haberse iniciado en la adolescencia, en
la juventud o en el momento de la búsqueda de trabajo. Lo que sí es cierto, que
cuanto más clara se tengan las ideas y marcados los objetivos a conseguir, más
fácil será obtener buenos resultados.

La respuesta a estos dos interrogantes tienen que venir
marcados con conceptos claros y objetivos conseguibles. El resultado será un
puesto de trabajo que motivará, condicionará e ilusionará tu futuro en la vida
profesional
. Malas decisiones darán como resultado dificultades a la hora de
encontrar trabajo o trabajos que desmoralicen y desilusionen en lugar de
motivar.

¿Qué sabes hacer?

¿Qué formación tienes?

La formación es un requisito imprescindible para todos los
puestos de trabajo. Bien pensada y programada desde la adolescencia, conseguirá
metas ilusionantes en el trabajo pensado y deseado.

Mala formación discriminará automáticamente muchas ofertas
de trabajo, es impensable, un anuncio de trabajo sin el requisito de estudios
realizados, ellos son la base de todo comienzo.

Este será el elemento seleccionador de las ofertas a las que
puedas presentarte.

¿Qué formación necesitas?

En ocasiones, la formación académica recibida no completa la
necesaria para el puesto de trabajo. Mientras que esperas ofertas, complementa
tu formación para que tus capacidades estén más cercanas al puesto de trabajo
que buscas.

Hazte un plan de estudios para complementar y alcanzar tus
metas. Cúmplele para que no retrases tu formación académica con respecto a la
búsqueda de empleo. Haz un último esfuerzo formativo para alcanzar el resultado
por el que has peleado.

¿Cuáles son tus habilidades?

Te gusta trabajar en equipo, eres minucioso y detallista en el
trabajo, eres comunicador. Observa tus rasgos personales, los detalles de tu
día a día, tus cualidades por lo que las personas que te rodean  te aprecian y quieren. Esas virtudes son las
que pueden facilitarte un trabajo que busque similares condiciones en las
personas que se incorporen a él.

Potencia las buenas para que sean más poderosas en los
elementos decisorios a la hora de un proceso de selección.

¿A qué puestos puedes acceder más fácilmente?

No todos los puestos son factibles, porque la empresa es de
gran tamaño y tiene procesos muy rigurosos de pasar. Otras empresas generan
problemas de desplazamiento, otras de sueldos y salarios. Selecciona tu
disponibilidad y posibilidades a la hora de buscar empleo.

Ten en cuenta que puedes acceder a puestos con igualdad de
requisitos académicos o superiores, pero también puedes a acceder, con
superioridad, a aquellos puestos cuya calificación académica sea menor que la
tuya.

¿Dónde quieres
trabajar?

En España, existen tres grandes grupos de empresas: la pública
(mediante oposiciones), la privada (mediante diferentes pruebas de selección) y
el autoempleo donde cada uno realiza su sueño en función de sus capacidades.

¿Sabes cómo buscar trabajo?

Utiliza tus redes de contactos, el boca a boca, te
facilitará lugares donde puedes encontrar trabajo. Pero también las
nuevas tecnologías
ofrecen portales de empleo y páginas de empresas donde
publican sus ofertas de empleo. Sin olvidar los anuncios en prensa escrita.

Luego están las oficinas físicas de las Empresas de Trabajo
Temporal y el contacto personal con las empresas y departamento de recursos
humanos, solicitando cita con sus responsables y buscando información de la
empresa.

Los centros educativos cuentan con bolsas de empleo que
facilitan la labor a sus estudiantes y realizan periódicamente foros de empleo,
como oportunidad de acercamiento de los candidatos a las empresas.

¿Sabes hacer un currículum?

Se diferente, original y llamativo con respecto al resto.
Incluye una  fotografía, tus datos
personales y académicos. Tus experiencias laborales y personales.

Evita fotocopias e intenta personalizar la documentación que
presentas en las empresas.

Vigila los correos masivos e intenta presentar en mano, que
te conozcan: prueba aquello de que una imagen vale más que mil palabras y tu
talento se demuestra haciendo las cosas.

¿Sabes hacer una carta de presentación?

Una carta
de presentación
es el primer contacto del candidato en la empresa. La primera
imagen, el primer poso en los responsables de recursos humanos. Muestra tu interés
en su empresa, en su puesto, en tu calidad profesional.

No resultes indiferente con una carta común para todas las
empresa, se estratega y haz que se fijen en ti, al menos que lean tu
curriculum, seguro que existe algo que les llame la atención y te den una
oportunidad. Si mandas fotocopias, a ellos les resultarás tan indiferente como
aquellas que mandan su curriculum a diestro y siniestro para tener un número
mayor de curriculums enviados y, el premio, no está por los curriculums
enviados sino por la selección de las mejores opciones.

¿Sabrías responder sin dudar, en una entrevista de trabajo?

Vas a pasar por ello inexorablemente. Puede ser dura o simpática.
Puede ser amena o un mal rato, pero será tu partida obligatoria para conseguir
el puesto. Documéntate, ensaya, prepara las entrevistas. En todas las facetas
posible.

Busca empresas pequeñas para que sus entrevistas sirvan de
entrenamiento para las grandes y, no te enfrentes “a pelo” con los grandes de los
recursos humanos.

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