sábado, febrero 24, 2018
EstrategiaHacks de vida

Qué necesitas para tener éxito – 3 cosas para lograr riqueza y éxito masivo.

En lo simple está lo excelente. Estos serían los 3 principios básicos para lograr el éxito y construir riqueza.

Son muchos los sitios donde hoy día podemos seguir “instrucciones” y recibir consejos para tener éxito en cualquier campo. Diariamente se escriben cientos de artículos hablando sobre qué pasos seguir para hacerte rico o cómo lograr el éxito. También encontramos toda una amplia gama de libros de negocios y desarrollo personal, y a menudo nos encontramos con excelentes consejos. Otras veces únicamente se repiten las pautas de otros libros que ya tienen más de 70 años.

Este año 2018, como muchos ya sabéis, me propuse simplificar en todos los sentidos, incluidos los mensajes, pues cada vez tengo más claro, al igual que Steve Jobs lo tenía claro, que en la simplicidad está lo excelente, y que no tenemos de dar vueltas en círculo cuando en ocasiones se pueden trazar líneas rectas.

¿Quieres tener éxito?¿Quieres construir riqueza? Pues vamos a simplificar el proceso y lo que necesitamos para lograrlo.

3 Principios básicos parta tener éxito y crear riqueza.

1. Necesitas una visión de futuro.

El éxito consiste en partir de un punto A para llegar a un punto B. Es decir, debemos emprender un viaje. Si emprendes un viaje y no sabes hacia dónde vas, ¿qué ocurre? Que rara vez llegarás a algún lugar provechoso.

Por lo tanto, el principio más básico para lograr cualquier cosa consiste en tener muy claro lo que queremos lograr, pues como dice el dicho: “Ningún viento le es favorable a ese barco que no sabe hacia dónde se dirige.”

Saber lo que queremos lograr es tener un propósito en la vida, y tener un propósito en la vida lo es todo. Es tener claro que debemos marcar un rumbo para llegar a nuestro objetivo. De esta forma, sabremos en un momento dado que nos hemos salido del camino que nos conducía a nuestro objetivo, y estaremos a tiempo para retomarlo nuevamente.

¿Sientes que has fracasado en la vida o que no has logrado un estilo de vida que hoy ves en otras personas y que a ti te gustaría tener?

Pregúntate antes de nada si tenías una visión de futuro, un propósito, un punto B que alcanzar. Si no tenías nada de ésto, lo cierto es que técnicamente no has fracasado, pues ni siquiera comenzaste a jugar.

¿Qué es exactamente tener una visión de futuro?

Como su propio nombre indica, es visualizar y tener una imagen mental de lo que queremos lograr. Debemos hacer de ese punto B al que queremos llegar algo real en nuestra mente. Y esa visión debe ser lo suficientemente emocionante como para que te inspire y te haga saltar de la cama cada mañana.

Y aunque podríamos poner un cuarto punto en este artículo, lo cierto es que lo vamos a incluir en éste. Tienes que divertirte durante todo el proceso. Olvida la falsa creencia de que serás feliz sólo si logras la meta. La felicidad no está en la meta, sino en el camino. La felicidad es algo que llevas contigo, al igual que la actitud.

Si partes ese viaje con una buena actitud, las probabilidades de lograr tu propósito se multiplican.

Ver: 25 hábitos de las personas exitosas

2. Debes aprender a compartir tu visión con los demás.

Ojo con este punto, pues no se trata de que comuniques tus planes a todo el mundo, y mucho menos a esas muchas personas que aunque no lo creas, se alegrarían de que te estrellaras y fracasaras. Recuerda que incluso muchos de tus amigos, quieren que seas feliz, pero no más feliz que ellos. Quieren que tengas éxito, pero no más éxito que ellos.

Pero no puedes emprender el viaje en solitario.

Nadie tiene éxito caminando solo. Eso no es una teoría. Es un hecho. (Ver: 5 Reglas para tener éxito en los negocios) Pero no solo hablamos de la importancia de compartir tu visión, sino de saber hacerlo, y hacerlo con tanto entusiasmo que contagies entusiasmo a los demás.

¿Por qué es importante el entusiasmo a la hora de compartir tu visión con los demás?

Sencillo. Si no eres capaz de crear entusiasmo con tu idea, con tu visión, piensa en tus posibles socios, inversores, trabajadores, incluso en el director del banco que podría estudiar tu financiación.

Debes ser capaz de transmitir esa pasión, ese entusiasmo, ese valor en tu idea de negocio o proyecto, en tus sueños y aspiraciones, esa ambición.

Las personas apostamos por otras personas ambiciosas y con sueños. Sabemos que estas personas se pueden estrellar o pueden tener éxito. Pero también sabemos que las personas sin ambición y sin sueños, no se van a estrellar, pero tampoco van a lograr el éxito.

Y no solo hablamos de negocios.

Aunque pueda parecer que este mensaje va destinado a hombres y mujeres que van a iniciarse en el mundo de los negocios, lo cierto es que la importancia de transmitir visión, pasión y ambición es para todo el mundo y todo tipo de profesiones.

Las empresas ascienden a las personas ambiciosas y entusiastas. El vendedor que más vende es el que tiene una visión más clara de sí mismo, su futuro y el beneficio que obtiene ese cliente al lograr el producto.

Un buen producto no siempre se vende con entusiasmo, pero la historia de las ventas dice que pésimos productos se han adquirido de forma masiva gracias al entusiasmo y pasión que se le puso a la estrategia de ventas.

Y si consigues lograr que tu visión sea la de ayudar a los demás con tu producto, entonces, amigo mío, el éxito es para ti.

Ver: Estos son los únicos 3 hábitos que engloban el éxito de Warren Buffett

3. Necesitas un sistema para alcanzar esos resultados que deseas.

Necesitamos estrategias para alcanzar el éxito. Es cierto, pero las estrategias por sí solas no te llevan al éxito. ¿Qué necesitas entonces? Un sistema.

¿Y qué es exactamente un sistema?

Lo definiremos como una serie de estrategias coherentes y complementarias que te conduce desde el principio hasta el final, paso a paso, estrategia tras estrategia. Y un sistema puede ser realmente simple.

Por ejemplo, la estrategia Seinfeld es un sistema. No se basa en resultados, sino en hábitos. Es decir, este sistema creado por el comediante Jerry Seinfeld consiste en cada día generar una pequeña acción que te acerca al objetivo. Marcarla en el calendario y jamás romper esa cadena que se forma en el calendario. Ni un sólo día.

Claro que habría infinidad de sistemas que se pueden crear. Debes buscar el tuyo, y ese sistema debe tener un orden para asegurarnos de no comenzar a fabricar el tejado antes que los cimientos.

Beneficios de tener un sistema.

El beneficio más claro de tener un sistema es que podemos medir cada día el progreso aunque no veamos resultados claros en los primeros días o semanas.

Por ejemplo, si en esta parte del sistema te encuentras captando clientes, tu sistema dice que hagas 20 llamadas en la mañana o que dediques todo el día a llamar clientes y cerrar ventas. Puede que no salga a la primera, pero poco a poco los resultados se verán si vas mejorando esas estrategias.

Cada semana, cada mes, estoy seguro de que medirás los resultados y notarás que estás progresando.

Tener un sistema tiene una segunda ventaja muy clara, y es que no debes preguntarte cada día qué debes hacer. Ya sabes lo que tienes que hacer. Es metodología pura.

¿Estás feliz? Bien, llama a clientes y cierra ventas.

¿Tienes un mal día, estás cansado o te sientes triste? Bien, te jodes, pero llama a clientes y cierra ventas. Podemos modificar nuestras estrategias para mejorar, pero nunca abandonar el sistema encargado de llevarnos del punto A al punto B.

Hay una habilidad que separa a los profesionales de los aficionados, que separa a los que tienen éxito de los que fracasan. Y eso lo explicamos en este artículo:

Ver: La habilidad que separa a los profesionales de los aficionados.

 

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