miércoles, junio 19, 2019
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6 Historias cortas que te harán reflexionar y cambiar tu forma de pensar.

Esta es una selección de historias cortas, algunas de ellas en forma de metáforas, que pueden ayudarnos a cambiar nuestra forma de pensar y hacernos reflexionar. Otras son historias reales. No son historias escogidas al azar, y considero que pueden ser realmente útiles.

Para que tengas dónde elegir, este artículo lo he hecho en vídeo también. Puedes verlo en nuestro canal de YouTube , donde esperan algunos otros vídeos como éste (y de otros muchos temas).

Ver: 6 Historias para reflexionar en vídeo en YouTube.

1. La Fuerza de un elefante.

Metáfora del elefante que te ayudará a reflexionar

Los cuidadores del zoológico suelen atar a los elefantes adultos con una cadena de metal a una delgada estaca de madera clavada en el suelo. El elefante, con sus 5 toneladas de peso podría escaparse sin esfuerzo. Podría romper la cadena o arrancar la estaca del suelo. El elefante es el animal terrestre más poderoso del mundo. Podría arrancar de raíz un árbol con la misma facilidad que nosotros doblamos un palillo de dientes.

Pero el elefante está atrapado a esa fina cadena, y ni siquiera intentará escapar. ¿Por qué ocurre ésto? Porque cuando el elefante era un bebé, los domadores utilizaban los mismos métodos. En ese momento, una cadena y una simple estaca en el suelo podía retener al elefante e impedir que éste pudiera escapar por más que se esforzara.

El elefante asumió que era imposible escapar. Era imposible romper la cadena que lo ataba. Cuando ahora el elefante ve esa cadena, recuerda lo que aprendió de bebé. Que no puede escapar. No es cierto que no pueda escapar hoy día, pero no importa que sea cierto o no. Importa lo que él cree.

A lo largo de nuestras vidas, hemos aprendido mucho acerca del entorno en el que nos criamos. Si nuestro entorno nos ha enseñado que estamos atados a ciertas cadenas, por mucho potencial que tengamos, nunca nos decidiremos a intentar romper esas cadenas. En nuestra vida, esas cadenas del elefante representan nuestras creencias autolimitantes que nos frenan.

A menudo, las experiencias del pasado, como pueden ser rechazos, fracasos o experiencias traumáticas, nos colocan una cadena. A pesar de que tengamos el potencial necesario para volar, porque hemos crecido o hemos adquirido nuevas experiencias, si no eres capaz de deshacerte de todo tipo de cadenas que ya no te atan, vivirás atado por el resto de la vida.

2. Corta historia sobre la felicidad.

la felicidad de los demás no depende de ti

Hace algún tiempo conocí a una chica y comencé una relación con ella. Me esforcé al máximo por complacerla y hacerla feliz, pero nada de lo que hacía parecía ser suficiente. A pesar de que me estaba entregando al 100%, no conseguía que esta persona estuviera a gusto. Nunca llegó a sentirse agradecida por todo lo que le entregué. Tenía todo para ser feliz, pero sencillamente, no era feliz. Aquella relación acabó y en uno de los peores momentos de mi vida conocí a otra persona. Con esta otra persona no podía tener la misma disponibilidad. Llegó en mitad de mi caos, y por caos entenderemos únicamente en mi caso, una vida algo desordenada por algunas cosas que escapaban de mi control, pero ella simplemente agradecía mi presencia. Nos faltaban muchas cosas, pero ella se sentía feliz.

Aquel día comprendí que la felicidad de los demás no depende de nosotros. Es decir, no puedes hacer feliz a una persona que está programada para ser infeliz. Creo que hay una expresión que lo define bastante bien: no hay que dar perlas a los cerdos.

La felicidad no depende de terceras personas. Depende de un estado emocional en el que ya habitamos y de nuestra disposición a compartir la felicidad con otras personas. Es decir, las personas deben sentirse felizmente completas, y compartir esa felicidad con otra persona que añada valor a su vida. Una persona solo puede compartir aquello que ya tiene o que le sobra. Si eres una persona alegre y feliz, eso compartirás. Si estás cargado de infelicidad, eso compartirás.

17 duras verdades de la vida.

3. ¿Víctima de tus circunstancias o dueño de tus elecciones?

historia de los dos hermanos

Existió un hombre que era un alcohólico, drogadicto y ladrón.  durante un robo a una tienda, disparó al dependiente. Fue detenido e ingresado en prisión acusado de asesinato. Este hombre tuvo dos hijos antes de entrar en prisión.

30 años más tarde, Tony Robbins fue a entrevistar a los dos hijos de este hombre convertidos ya en hombres.

Uno de ellos había seguido el camino en la vida de su padre. Se hizo alcohólico, drogadicto y acabó robando para poder pagar sus adicciones. Acabó también en la cárcel.

El otro se había casado y tenía una estupenda familia. Además, se había convertido en un empresario de éxito.

Tony Robbins le hizo la misma pregunta a ambos hijos. La pregunta fue:

Cómo habéis conseguido acabar así. Y lo curioso es que ambos dieron exactamente la misma respuesta: Con el padre que he tenido, ¿qué esperabas?

Es decir, el que acabó siguiendo los pasos de su padre, usó su pasado para convertirse en una víctima de sus circunstancias. ¿Cómo esperabas que acabase con el padre que he tenido?

Mientras tanto, el otro hijo, al decir “¿Cómo esperabas que acabase con el padre que he tenido?” usó el pasado de su padre para convertirlo en algo a lo que no quería parecerse. Ante todo, él sabía que el pasado no lo podía cambiar. Pero sabía que podía ser el dueño de sus elecciones.

Nunca está de más recordar que no podemos cambiar nuestro pasado, pero todos podemos comenzar a tomar el control de nuestra vida, simplemente despertándote un día y comenzando a hacer las cosas de forma diferente a como las estabas haciendo.

Si te conviertes en el dueño de tus elecciones, te conviertes en el dueño de tu vida.

4. El secreto de la felicidad.

el secreto de la felicidad

Existió un niño al que no le gustaba estudiar, pero se esforzó pensando que cuando acabara de estudiar podría hacer muchas cosas que ahora mismo no podía hacer y así poder ser feliz. Acabó de estudiar, pero no era feliz porque no tenía trabajo. Entonces pensó que sería feliz cuando encontrara trabajo. Acabó encontrando un trabajo, pero no se sentía feliz en el trabajo. Tampoco ganaba mucho dinero en aquel trabajo, por lo que seguía siendo infeliz.

Pagaba esa infelicidad con su entorno, casi siempre estaba cabreado porque no le gustaba ese tipo de vida que llevaba. Esta persona quería ganar más dinero para hacer más cosas y ser más feliz. Consiguió un mejor trabajo y comenzó a ganar más dinero. Y todo fue bien, pero solo durante algún tiempo. Se sentía solo. Pensó que si encontraba a una persona, sería más feliz.

Encontró a esa persona, y todo fue bien. Al menos durante algún tiempo.  Siempre necesitaba más de lo que tenía y no parecía que nada pudiera complacerle después de algún tiempo de tenerlo. Para él, la felicidad siempre estaba en las cosas que le faltaba.

Un día murió de repente. Una vez en el cielo pudo reunirse con su creador y le pidió explicaciones sobre por qué a pesar de haber estado buscando toda su vida la felicidad, nunca llegó a encontrarla. El creador le respondió:

Sí tuviste felicidad. De hecho, la felicidad se encontraba en todas esas cosas, en todas esas personas y en todos esos momentos que te perdiste mientras estabas buscando la felicidad.

Y es que como siempre decimos,  la felicidad no es una meta que haya que perseguir, sino el combustible que te llevará a esa meta. No es algo que haya que perseguir. Es un estado emocional en el que habitas y que comienza con un punto de partida: ser agradecido con aquello que tienes, y comenzar a construir a partir de ahí.

La felicidad es ante todo tener un propósito que te haga saltar cada día de la cama con energía y vitalidad. Eso solo puede conseguirlo una persona que siempre tenga metas y sueños por alcanzar.

5. La vida es como el ajedrez.

la vida es como el ajedrez

El ajedrez es un juego de estrategia que no se puede ganar solo avanzando. En ocasiones, para posicionarnos mejor, debemos retroceder.

Y esto me recuerda que en muchas ocasiones nos podemos llegar a deprimir porque recibimos un revés en la vida que nos hace retroceder. Al igual que en el ajedrez, en la vida, podemos ganar dando una vuelta en forma de “u”.

Hay una enorme diferencia entre rendirse y volver a comenzar de nuevo. De hecho, en muchos casos es necesario dar marcha atrás, abandonar algo, dejar ir algo, para posicionarte mejor y volver a avanzar.

Y acabamos con esta última metáfora que probablemente ya conozcáis, pero que no está de más repetirla y recordarla.

6. El peso del vaso.

el peso del vaso

Un profesor durante una clase sostuvo un vaso y le preguntó a sus alumnos cuál era el peso del vaso. Los alumnos intentaron calcular el peso de ese vaso. El profesor respondió:

El paso del vaso es indiferente. Si sostengo este vaso durante unos segundos, el vaso pesará poco. si lo sostengo durante horas, el peso del vaso hará que mi brazo me duela. Si lo sostengo durante días, podría tener graves consecuencias en el brazo.

En cualquier caso, el peso absoluto del vaso, no varía. Es el mismo. Pero el tiempo que lo sostengo puede cambiar la percepción de su peso.

Tus preocupaciones, frustraciones, decepciones y pensamientos negativos y estresantes son como ese vaso. Piensa en ellos por un rato y no pasará nada drástico. Piensa en ellos durante más tiempo, y comenzarás a sentir un dolor notable. Piensa en ello a cada instante y te causarás problemas.

Cuando sientas que el vaso pesa demasiado, déjalo caer.

Esto me recuerda a un viejo dicho: “Si cuando te cuentan un chiste te ríes, y cuando te cuentan 100 veces el mismo chiste ya no te hace gracia, ¿Por qué puede deprimirte la misma preocupación una y otra vez sin cansarte? Piensa en ello.

Y bien, ya sé que para muchos esto son solo algunas historias que lees y ya, pero las he seleccionado porque si piensas en ellas, y las vuelves a pensar incorporándolas a tu vida, sin duda, pueden provocar verdaderos cambios en tu forma de percibir la vida, los problemas y la felicidad.

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