jueves, septiembre 13, 2018
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De 60.000 a 5 millones en solo 3 años – El caso ZinePak, Brittany Hodak y Kim Kaupe

Estas jóvenes emprendedoras crearon un negocio millonario y lo hicieron de forma rápida.

Brittany Hodak y Kim Kaupe son dos jóvenes emprendedoras que construyeron ZinePak, un negocio que comenzaron en 2011 con 60.000 dólares de sus ahorros personales y que llegó a tener unos ingresos de 5 millones de dólares en menos de 3 años. Esos ingresos lograron duplicarlos en tan sólo otros 3 años.

La idea de negocio de estas jóvenes emprendedoras consiste en vender recuerdos y materiales personalizados de artistas y estrellas para sus fans. La idea original fue la de crear una revista y un CD donde los fans conocerían más a fondo a sus estrellas favoritas. Las ventas llegaron rápido, pues únicamente el primer año ya facturaron más de 1 millón de dólares. Katy Perry, KISS, Justin Bieber, Taylor Swift y Mary J. Blige son solo algunas de las estrellas que incluyen en sus catálogos.

Ver también: Consejos de 7 jóvenes emprendedores que te ayudarán a tener éxito en los negocios

El éxito de este negocio no llegó de la noche a la mañana.

Brittany Hodak y Kim Kaupe

Ser jóvenes emprendedoras en el negocio de la música y el entretenimiento no ha sido fácil. Según Hodak y Kaupe, siempre ha sido un arma de doble filo.

Cuentan la historia de que en sus inicios, cuando se reunieron con los ejecutivos de una poderosa compañía que no han querido nombrar, un ejecutivo que estaba presente en la sala, las interrumpió haciendo un comentario jocoso: “¿Quién es vuestro padre para que os hayan dejado entrar aquí?” En ese momento acabaron su presentación diciendo: “Nadie, hubiera sido más fácil llegar hasta aquí de esa manera.”

Tras aquel incidente, sólo 3 años más tarde, estaban en la lista Forbes como emprendedoras del mes y entre los 30 menores de 30 como empresarios de la música.

¿Cómo fueron los inicios de este negocio?

Ambas emprendedoras sabían que nunca se sentirían suficientemente preparadas para dar el salto y emprender este negocio. Además, no era no de esos negocios que se pueden comenzar sin dinero. Aquí había que invertir, y tenían unos ahorros que debían poner en riesgo si decidían apostar por su idea de negocio.

Emprendieron con miedo, reconocen. Pero es que miedo tiene tanto el cobarde como el valiente. La única diferencia es que el miedo paraliza al cobarde, mientras que el valiente sigue adelante a pesar del miedo.

Para estar seguras de tener al menos algunas primeras ventas aseguradas comenzaron a llamar a diferentes empresas para explicarles la idea de negocio que habían tenido, y si estarían interesados en su producto si decidían lanzarse al mercado.

La conversación que lo cambió todo fue con Wallmart.

Brittany Hodak y Kim Kaupe

Brittany Hodak llamó a uno de los ejecutivos de Wallmart y le dijo: “Escuche, estoy pensando en hacer ésto. ¿La interesaría venderlo en sus tiendas si lo creamos? El ejecutivo de Wallmart le dijo: “Sí, absolutamente.” Entonces Hodak volvió a preguntar: “Está bien, ¿pero estás completamente seguro? Porque estamos a punto de renunciar a nuestros trabajos para crear esta empresa y hacerlo de verdad.”

El ejecutivo de Wallmart volvió a insistir: “Hacedlo. Tenéis nuestro apoyo”

Cuando el minorista más grande del mundo te dice que deberías hacer algo, significa que tienes algunas posibilidades de éxito más. Y señores, no hay plan de negocio y estudio de mercado más útil que preguntarle a la gente que te va a tener que comprar si están interesados en comprarte.

Esa sería una de las lecciones de negocios más importantes que podemos sacar del caso ZinePak y cómo aumentar las posibilidades de éxito en la creación de un nuevo negocio.

Así lo hizo Sara Rotman, una emprendedora que pasó con su negocio de $0 a 90 millones de dólares.

El principal problema que tuvieron al inicio del negocio.

El flujo de caja fue un problema desde el principio. Cuentan estas emprendedoras que cuando comienzas una revista, ésta requiere mucho papel. Y tienes que comprar ese papel por adelantado, oscilando esos costos iniciales entre los 20.000 y los 100.000 dólares. Tuvieron que usar tarjetas de crédito con límites muy altos, haciendo malabarismo para pagar la deuda dentro de los 30 días.

Del mismo modo, reconocen que al tener un crecimiento tan rápido, tuvieron que hacer cosas que hasta ese entonces no estaban preparadas ni sabían que podían hacerlas. Claro que no hay mejor manera de aprender lo que no sabes que haciéndolo.

¿Qué error cometieron y que les sirvió como lección?

En la revista HerCampus les hicieron una entrevista donde respondían a esta pregunta.

Brittany Hodak confiesa que hubo un error que cometió 2 veces. “Cometí el error de quedarme en trabajos que no me gustaban por mucho tiempo. Me quedé en mi primer trabajo después de la universidad dirigiendo el marketing minorista para una compañía discográfica durante tres años y medio. A pesar de que aprendí mucho y conocí a gente maravillosa, debería haberme ido mucho antes. Los objetivos en aquel trabajo no estaban alineados con los objetivos que yo quería a nivel profesional. Es por eso que hay que hablar honestamente con los jefes acerca de la dirección de tu trabajo.

Es más fácil pedir perdón que permiso.

Estas palabras podrían resumir la filosofía de estas emprendedoras, pues a pesar de que pueda sonar a consejo contra intuitivo proveniente de una figura de autoridad, la verdad es que es una regla a seguir en tu vida profesional. Si tienes una idea, ejecútala. Si crees que debes hacer algo, hazlo. No pidas permiso. Siempre estarás a tiempo de pedir perdón después.

Ver: Sophia Amoruso: Cómo conseguí mis primeros 250 millones antes de los 30

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